Recuerda que para modificar una relación que te causa sufrimiento y desgaste emocionales hay que ubicar el tipo de apego inseguro y los pensamientos y creencias que la retroalimentan.
Hoy platicaremos respecto a tus relaciones —o alguna relación— basadas en un apego evitativo.
Digamos primero que el apego evitativo lo suele originar heridas emocionales, provocadas en relaciones disfuncionales —a veces remotas, a veces recientes— caracterizadas por conductas y comportamientos tóxicas.
Lo anterior provoca que el usuario del apego evitativo tenga una débil —o nula— habilidad para generar cercanía e intimidad emocionales, debido a sus altos niveles de desconfianza y a temores extremos a ser rechazados.
El primer paso es curar las heridas emocionales —sean recientes o antiguas— las cuales nos llevaron a construir muros que, más que protegernos, nos han convertido en personas aisladas y solitarias.
Como segundo paso, debemos ubicar —con la mayor precisión posible— las personas, lugares, eventos y circunstancias que nos provocan ansiedad y rechazo, y afrontarlas con decisión, bajo el principio de que sólo lo que se afronta, se gestiona adecuadamente. Para este segundo paso, es muy útil la técnica denominada: exposición y respuesta.
Un tercer paso imprescindible es aprender a interpretar o reinterpretar todo cuanto ocurre en tu día a día de manera adaptativa y amigable; en otras palabras, gestionar tus emociones estratégicamente.
Por último, practicar la respiración diafragmática, fortalece la conexión con uno mismo, baja los niveles de ansiedad y posibilita “afrontar la realidad con mayor claridad y calma.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. Tutor Salud Mental
