Estudiantes de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” del INAH en el Palacio Cantón
Estudiantes de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” del INAH en el Palacio Cantón

“Cuando una persona ve una pieza en la vitrina piensa que así se sacó de la tierra sin imaginar todo el trabajo que hay detrás”, dice la maestra Laura Suárez Pareyón, profesora de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRM) “Manuel del Castillo Negrete” del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La profesora, junto con sus colegas Montserrat Salinas Rodrigo y Jimena Sandoval Barrios, coordina a un grupo de 26 estudiante del segundo semestre de la Licenciatura en Restauración que desde hace dos semanas realiza prácticas en el Museo Regional de Antropología “Palacio Cantón”.

Es la segunda vez que alumnos del taller de cerámica de dicha licenciatura realizan prácticas profesionales en el recinto yucateco, señala la maestra Diana Ugalde Romo, encargada del departamento de conservación y restauración del Palacio Cantón.

En entrevista con Diario de Yucatán, la maestra Ugalde dijo que la colaboración con la ENCRM permite atender las colecciones del museo, que consta de un acervo de más de 20,000 piezas de diversa naturaleza como material arqueológico, histórico o etnográfico.

En esta ocasión, al igual que el año pasado, los alumnos están trabajando en la conservación y restauración de la colección Carrillo Gil, donada por los descendientes de Alvar y Carmen Tejero de Carrillo Gil hace dos años.

El año pasado, precisó la maestra Ugalde, se trabajaron 38 piezas de material cerámico en el museo “Palacio Cantón”.

“En esta ocasión se da seguimiento a algunos objetos que quedaron a la mitad del proceso el año pasado, pero se incluyen otros que no se habían trabajado y que son parte de esa colección, así como otras piezas de colecciones distintas”.

Por su parte, la maestra Suárez Pareyón señala que la colaboración entre la ENCRM y el Palacio Cantón, ambos dependientes del INAH, es importante pues permite a los alumnos verificar las características de cada pieza, entender la cultura que la hizo, cómo la hizo, cómo se deteriora y cómo conservarla.

Las entrevistadas resaltan que el trabajo de restaurador es importante para la conservación de las herencias culturales de México, a pesar de que está un poco invisibilizado.

Herencia enorme

Además, señalan, no hay suficientes restauradores en México para cubrir toda la herencia cultural, que es enorme.

Tan solo en el INAH se calcula que hay entre 200 o 300 restauradores, la mayoría formados en la escuela nacional.

“Hay estados de México donde hay más que otros, pero hay estados donde no hay. Y sí se requieren más profesionales para abarcar todas las necesidades”— JORGE IVÁN CANUL EK

De un vistazo

Falta profesionales

Las expertas de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRM) “Manuel del Castillo Negrete” del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) suponen que la falta de profesionales se debe a que la carrera es muy joven, pues la ENCRM se creó apenas en los años 1960, y fue la primera no solo en el país, sino en todo el continente americano.

Tras bambalinas

Además, agrega la maestra Diana Ugalde Romo, el trabajo del restauración y conservación es algo que queda tras bambalinas. “Es algo que no se ve. O sea, sí se ve (porque está el objeto en la vitrina), pero no se ve (porque el trabajo de atrás no se difunde)”.

Ignorancia

A su vez, la maestra Laura Suárez Pareyón señala que muchos ni siquiera saben que existe la carrera y por eso es necesario una labor de difusión. “Se requieren más profesionales que trabajemos en la conservación de las herencias culturales”, dicen.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán