El Desayuno de Cottolengo se convirtió este año en un banquete espiritual que disfrutaron más de 350 personas que acudieron al llamado del patronato que apoya al Centro de Rehabilitación, ubicado en el Periférico.
La mañana del jueves 6 en el auditorio del centro, que brinda apoyo a personas que padecen la enfermedad del alcoholismo y la drogadicción, se ofreció un menú en un ambiente de alegría y fraternidad, con el testimonio de personas que viven el milagro de la recuperación.
Libia Margarita Cáceres Novelo de González, integrante del patronato, manifestó que es una labor muy grande la que encabeza el sacerdote Raúl Ignacio Kemp Lozano.
El objetivo principal del desayuno, además de generar fondos, es que la sociedad sepa que hay una oportunidad de rehabilitación, no solo física, sino también mental y espiritual.
Para lograr esto siguen el programa de Alcohólicos Anónimos y cuentan con el apoyo del padre Kemp, a quien consideran su padrino, junto con los cuidados de las Hijas de la Caridad, “quienes comparten el amor a Dios a través del cuidado del prójimo, en este caso los varones que quieren rehabilitarse”.
En el desayuno los asistentes pudieron escuchar el testimonio de un alcohólico en sobriedad y de un hijo de alcohólico que habló de Al-Anon, un programa especial para familiares y amigos de alcohólicos.
Los integrantes del patronato y el propio padre Kemp se encuentran muy complacidos de que al desayuno hayan asistido tantas personas, pero especialmente que acudieran varios jóvenes que pudieron conocer de cerca una forma hermosa de poder ayudar.
Hoy día, Cottolengo cuenta con una población de 50 internos, pero “siempre está en constante incremento y necesita de manos y corazones para ayudar”.
Al desayuno asistió el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega, quien “siempre está pendiente y en oración por los que quieren renovar su vida”. También acudieron los obispos auxiliares Pedro Mena Díaz y Mario Medina Balam, además del arzobispo emérito Emilio Carlos Berlie Belaunzarán.
El patronato es presidido por Alejandro Jorge Macari y también lo integran Cecilia Zapata Castellanos de Millet, Libia Esther Novelo Domínguez, Esperanza Bernés Rivera, Javier Cervantes Centurión, Martha Sánchez Ojeda y Fernando López Novelo, quienes compartieron su alegría y gratitud con los asistentes. Un toque especial de esperanza transmitieron los internos que ayudaron a que el desayuno resultara un éxito.— DARINKA RUIZ MORIMOTO


