VIENA (EFE).— Nadya Tolokonnikova, una de las fundadoras del grupo feminista de punk ruso Pussy Riot, presentó ayer en la ciudad austríaca de Linz “RAGE”, su primera exposición individual en Europa, centrada en la resistencia y la rebelión contra los regímenes autoritarios y patriarcales.
La muestra de la artista rusa, que podrá visitarse hasta el 20 de octubre en el museo OK Linz, utiliza la ironía, la subversión y la provocación para cuestionar “los mecanismos de control y defensa del estado autoritario en el que creció”, según explica el museo.
Con “RAGE”, Tolokonnikova también busca evocar a Alexey Navalny, líder opositor ruso que murió el pasado febrero en la prisión donde se encontraba desde diciembre de 2023.
Tolokonnikova, de 34 años, figura desde el año pasado en la lista de los criminales más buscados de Rusia por sus protestas artísticas contra el presidente ruso, Vladímir Putin, motivo por el cual vive en el exilio y mantiene en secreto su residencia.
En esta ocasión, la activista expone tres esculturas fabricadas a partir de muñecas sexuales usadas, que hacen referencia a las acciones de Pussy Riot.
La instalación, instalada en la capilla del museo, alude a la acción de 2012 en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, donde el grupo interpretó la canción titulada “Punk Prayer: Mother of God, Put Putin Away”, a la que siguió la detención de las integrantes.
La exposición también está acompañada de objetos, vídeos y sonidos dedicados a los activistas perseguidos por la justicia rusa y permite conocer la trayectoria artística de Tolokonnikova, desde su paso por el colectivo reivindicativo Voiná, la creación en 2011 de Pussy Riot y sus posteriores trabajos de reinvidicación.
