Tras algunos tropiezos de organización en el lanzamiento del Foro Nacional de la Bicicleta, en que sin previo aviso hubo simultaneidad en las ponencias, logró llevarse al cabo la conferencia del maxcanuense Carlos Javier Baas Polanco sobre la “Rodada de la jícama”.
Javier Baas agradeció la invitación al evento, en el habló de la iniciativa de ciclismo de montaña con campesinos de Maxcanú para el cultivo y traslado de la jícama y cómo de ello derivó la “Rodada de la jícama” y muchos otros efectos positivos.
Si bien las bicicletas de los campesinos no están adaptadas para el ciclismo de montaña, son muy funcionales: en su mayoría son de hierro forjado, lo que las hace fuertes ante los caminos. Sin embargo, cualquier otro ciclista las sentiría pesadas, pues con ellas se recorren varios kilómetros entre la sinuosidad de los terrenos.
Al observar que este medio de transporte facilitaba a los agricultores su trabajo, un club ciclista se dio a la tarea de hacer comunidad con ellos y conformaron así el colectivo U Lu’ Umil Chi’ikam, que unió a ciclistas y jicameros de Maxcanú para empoderar a los campesinos por su labor y contribuir a que se den cuenta de lo importantes que son para la comunidad.
La primera rodada
Javier Bass hizo hincapié en que el club ciclista estaba conformado cien por ciento por maxcanuenses con diferentes profesiones y oficios, que al ver la respuesta de los agricultores organizaron en 2022 la primera “Rodada de la jícama”, en el marco de las actividades del tercer Festival de la Jícama de dicho municipio.
Previamente a ello, el colectivo exploró el camino para la rodada, utilizando “las campesinas”, nombre de las bicicletas de los agricultores. Recorrieron 30 kilómetros llevando herramientas para abrir brechas, se toparon con diferentes vicisitudes, matorrales, animales, incluso algunos agricultores los cuestionaron ya que estaban en terrenos ejidales; finalmente lograron la señalización y limpieza del sendero por el que pasarían los inscritos en la rodada.
Los organizadores quedaron sorprendidos al trazar la ruta y ver cómo se parecía a la silueta del tubérculo tan famoso en la región.
En 2023 se realizó la segunda edición, estando ésta mejor organizada, lo que atrajo a muchos más visitantes y ciclistas de diferentes municipios de Yucatán y de estados vecinos.
Además, el Festival de la Jícama tuvo mayor auge, pues los artesanos emprendedores pudieron vender sus productos hechos con jícama, los alumnos de la Universidad Tecnológica del Poniente hicieron una muestra gastronómica y los campesinos —en su mayoría de la tercera edad— lograron vender su producto.
La primera rodada tuvo 150 ciclistas inscritos y la segunda 300, y ésta, con más conocimiento de la ruta y preparativos, fue más vistosa y difundida que la anterior.
Por todo ello Javier Baas y el colectivo U Lu’ Umil Chi’ikam saben que esto ya no puede detenerse; por el contrario, están muy comprometidos con la organización de la edición 2024.
La medalla para el ganador de la rodada no podía ser otra más que una jícama, contó el ponente. Baas también dio su agradecimiento a todos aquéllos que se han unido para lograr este objetivo común, desde los pequeños negocios locales que les apoyan en especie a manera de patrocinios como la hermandad ciclista que siempre está dispuesta a colaborar y la familia de cada uno de los miembros del colectivo, que no los ha dejado solos.
Entre los resultados logrados están la vinculación entre la comunidad y los ciclistas y un cambio de visión entre los habitantes, que se han animado a emprender, lo que ha generado nuevos proyectos para la comunidad y atractivos para recibir turismo ciclista.
También hay una mayor producción de jicameros, que participan en el Festival, así como inclusión, puesto que el grupo de los “Guerreros sin límites” se les ha unido para hacer recorridos en sillas de ruedas en distancias más cortas, pero por los mismos caminos.
Además, el colectivo que se inició con 10 personas ha crecido y triplicado su número de integrantes.
La siguiente edición de la “Rodada de la jícama” será el 16 y 17 de noviembre y en breve se difundirá el programa de actividades.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
