MADRID (EFE).— Varios textos manuscritos, como cartas, artículos y felicitaciones; una foto y varias ediciones de sus libros son parte del legado “in memoriam” del uruguayo Juan Carlos Onetti (1909-1994), uno de los escritores más importantes de las letras hispanoamericanas, y que se depositó ayer en la Caja de las Letras, en el Instituto Cervantes.
Su viuda Dolly fue la encargada de introducir el legado del autor uruguayo en la caja de seguridad 1408 de la antigua cámara acorazada en la sede del Instituto Cervantes de Madrid, que antes fue un banco.
Onetti, exiliado en España desde mediados de la década de 1970, obtuvo el Premio Cervantes en 1980 y el Gran Premio Nacional de Literatura de Uruguay en 1985.
Dolly recordó cómo leyó “desde que abrió los ojos” y que era una de las pocas personas que podía vivir en una habitación acostado con un libro, mientras “el resto del mundo no existía”, aunque compraba diariamente el periódico y estaba al tanto de todo lo que sucedía.
Entre los objetos legados se encuentran una carta para su traductor al italiano, con quien mantuvo una entrañable amistad de años; un texto manuscrito dirigido al dramaturgo uruguayo Carlos Maggi, en el que asoma su sentido del humor, al igual que en la carta a la madre de Dolly, en la que reprocha que nunca le avisara de que no sabía cocinar.
También se entregó una foto de Juan Carlos y Dolly Onetti y ediciones de sus libros de distintas épocas, una de ellas con una dedicatoria suya, así como las publicadas en griego y en chino, como símbolo de la universalidad de Onetti, explicó Hortensia Campanella, editora de las obras completas del uruguayo.
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, destacó la figura de este periodista y narrador, gran figura de la literatura en español, a quien “su actitud política honesta” le llevó a tensiones con las autoridades uruguayas, tras lo cual se exilió.
En España fue un referente, ya que representó en su vida diaria “la verdadera apuesta por la vocación literaria”, añadió García Montero. “Onetti es un camino a seguir, nos enseñó la ternura que existe en los naufragios de la vida cotidiana”.
Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1909-Madrid, 1994) comenzó su labor literaria en Buenos Aires y en 1935 escribió “Los niños en el bosque” y “Tiempo de abrazar”, que no se publicaron hasta casi cuarenta años después. En 1939 publicó su primer libro, “El pozo”.
En 1940 publicó en el diario “La Nación” de Buenos Aires su primer cuento relevante, “Un sueño realizado”, al que siguieron otras publicaciones.
Legado Onetti
Otros artículos son parte del legado “in memoriam” del uruguayo Juan Carlos Onetti
Más recuerdos
Una felicitación de cumpleaños a su esposa y un texto manuscrito para un telegrama que envió al poeta español Rafael Alberti en el que le deseaba que le concedieran el Premio Cervantes.
Sobre Quiroga
También, el artículo “Hijo y padre de la selva”, sobre Horacio Quiroga, cuyos cuentos admiraba.
