La terapeuta argentina Nilda Chiaraviglio dio cátedra de amor propio en la conferencia “La pareja no existe”, anteanoche, en el Auditorio La Isla Mérida.
Acompañada de su hija María Colla, a la que presentó como su sucesora, lo primero que hizo fue asegurar que “mi pareja” no existe.
“Cuando hablamos de mi pareja el cerebro va a hacer lo que sabe hacer, disponer de lo que es mío: tienes que pensar así, sentir así, hacer lo que digo y cuando yo lo digo, con quien lo digo, a la hora que digo y cuidadito de no obedecer, ¿sí o no?”, preguntó. Todos contestaron al unísino “Síiii”. “¿Y cómo les va?”, contestó entre risas.
“Y lo que pasa es que no nos hacen caso, no somos obedientes, nadie es obediente, porque cada uno tiene derecho de hacer con su vida lo que le da la gana y la otra persona también ¿o no? ¿O que se jo..? Si lo elegí es porque me gustaba que tenía una vida propia, no compré una mascota para entrenarla para que me haga feliz, los seres humanos no se pueden ni controlar ni entrenar para que me hagan feliz”.
“Si yo me trato como me gusta, ¿cómo me van a tratar los demás? Si me insulto o me maltrato, me malpaso o hago cosas horribles conmigo, pues el otro va a hacer lo mismo, le estoy enseñando cómo me gusta que me traten”, agregó.
“Si la pareja no existe, ¿qué sí existe?”, preguntó la sexóloga. “La relación entre dos, el vínculo amoroso entre dos personas, yo hago cosas que le afectan a mi pareja y ella a mí, y yo a ella, y ella a mí… Ese tejido que vamos construyendo es la relación de pareja amoro-erótica, porque una relación sin erotismo es una sociedad anónima”.
Dijo que cada quien es cien por ciento responsable de su 50 por ciento.
“A mí me gusta bailar, patinar, pero al otro no, entonces si al otro le gusta nadar pues yo patino mientras el otro nada. No nacimos pegados”.
“Las parejas se construyen en el tiempo y con el tiempo. Tu vida es la consecuencia de las conductas y decisiones que tomaste. Tu relación de pareja es tu responsabilidad, ¿no te gusta lo que elegiste?, pues vuelve a elegir. ¿Él o ella no cambia, no hace nada? Pues vuelve a elegir”.
Algo que tenemos que tener muy claro, dijo, es la diferencia entre el enamoramiento y el amor.
“El enamoramiento no se puede planear ni evitar, es algo que nos sucede cuando estamos jodidos. La gente feliz no se enamora. Cuando estamos mal por algún motivo, el enamoramiento saca esa fuerza interna que tenemos, pero una vez que tomaste la decisión te dice ‘oye, pero es vegetariano; oye, pero no sabe bailar, pero ronca’. Todos los defectos del otro los veo cuando el enamoramiento está desapareciendo porque las oxitocinas del enamoramiento empezaron a disminuir, porque ya no necesito de ese enamoramiento, porque ya descubrí que tengo la fuerza, la luz, la claridad, la vitalidad y el riesgo que necesito para definir mi vida”.
Por lo anterior, aseguró que las edades en las que más nos enamoramos son la adolescencia y los cuarenta años. (risas).
“¿Por qué? Porque en la adolescencia no sabemos para dónde ir, todo es una terrible confusión, pero a los 40 también” (risas).
“En la adolescencia es qué voy a hacer, qué voy a estudiar, con quién me voy a unir, dónde voy a vivir, y a los cuarenta es con quién me voy a morir, de qué me voy a morir, dónde me voy a morir. Uno se cuestiona más la vida a esas edades”.
“Lo que sí es seguro es que el enamoramiento se acaba, siempre, es un proceso químico, la oxitocina baja, la realidad toma su dimensión total, si estás enamorado no te cases, se acaba, espera que se acabe y decide ya que tengas autoconocimiento y conocimiento total del otro”.
Otro punto importante, agregó Nilda: el enamoramiento no tiene nada que ver con el amor.
¿Se puede amar sin haberse enamorado? “Sí, porque amar es un verbo, es incierto y riesgoso y qué bueno, porque gracias a eso nos dedicamos a cuidarlo, cuando sentimos que ya es seguro dejamos de cuidarlo, cada quien ama como le enseñaron a amar, pregúntense: ¿qué hacen cuando aman? Y no me salgan con que ‘noooo, es que yo amo porque siento maripositas en el estómago, eso se llama diarrea, eso no es amor’”.
En la conferencia Nilda Chiaraviglio también habló de la autoestima, que se construye con base en la autoimagen, en quién soy yo. “No me puedo mirar a través de los ojos de otros, sino con mis ojos, con mi historia de logros y supervivencia desde que nací hasta ahora. ¿Quieres aumentar tu autoestima? Ponte metas chiquitas y cúmplelas”.
Dijo que la baja autoestima no existe, porque eso querría decir que hay una autoestima normal y una alta, y es imposible medirlas, “¿a poco mi autoestima es igual a la tuya?, pues no”. “¿Quieres aumentar tu autoestima? pues auméntala, pero no le eches la culpa de todo, o a la ansiedad, a tu cerebro lo entrenas tú, para que haga lo que tú deseas”.
También habló de la sexualidad, la infidelidad, los cuatro paradigmas de la humanidad (dominación, confrontación, competencia y exclusión) y la violencia.
Al final de la presentación, Nilda presentó a su pareja, Barush, y firmó ejemplares de sus libros.— Patricia Garma Montes de Oca
