










PARÍS (EFE).— Entre la divinidad y el pecado se movió la colección de Alta Costura que la española Juana Martín presentó ayer en París.
El encaje, las plumas, los velos y los artesanales apliques figuran en sus propuestas, pensadas para una mujer de marcada personalidad y, al mismo tiempo, amante de una costura entre realista y espectacular.
El lugar elegido para exhibir por quinta vez consecutiva su colección en el calendario oficial de la Alta Costura fue la plaza Vendôme, donde una veintena de modelos mostró “Pared de cal”, la colección para el otoño-invierno inspirada en las buenas acciones y en las tentaciones; entre el bien y el mal, lo real y lo divino.
“Santa Teresa decía que Andalucía era la región del pecado”, dijo Martín (Córdoba, 1974), quien pretendió mostrar esa región española “de otra forma”, teniendo como eje “el concepto de la divinidad y el pecado”.
La “pared de cal” hace referencia a las fachadas de casas de la región.
En los vestidos de Martín, encajes y bordados se imponen para dejar en evidencia que se está ante sueños creativos de alta moda.
Uno de los más impactantes fue un diseño creado en resina roja y en cuyo centro figuraba una botella quebrada, como si su impacto en el cuerpo hubiese hecho que brotara sangre.
Los abrigos también están presentes, desde los que ponen de relieve el encaje hasta uno negro de plumas.
En buen número de las propuestas destacan los apliques en plata con formas de raspas de pescado.
Tres de los modelos recordaban piezas emblemáticas de Cristóbal Balenciaga, por quien la diseñadora no oculta su admiración: sobre todo dos de las propuestas que cubrían el cuerpo salvo la cara de su portadora.
Lo más espectacular en uno de ellos eran las decenas de rosas en tela negra con las que estaba confeccionado.
Aparte del negro, entre los colores de los que se sirve Juana Martín están el burdeos, el rojo y el blanco.
Los pantalones fueron más bien escasos, menos que las transparencias, con las que la diseñadora quiso destacar esa idea de “pecado”.
El calzado es de tacón alto, en algunos casos con partes transparentes o aberturas, y detalles brillantes, muy acordes con los suntuosos vestidos. También se vieron botas y botines, aunque en menor medida.
Tras Cristóbal Balenciaga y Paco Rabanne, Juana Martín es la tercera española que desfila en la historia, y de manera consecutiva, de la Alta Costura francesa.
Pasarela Colección
Juana Martín es la tercera persona de España en la Alta Costura de París.
En los pies
El calzado es de tacón alto, en algunos casos con partes transparentes o aberturas, y detalles brillantes, muy acordes con los suntuosos vestidos. También se vieron botas y botines, aunque en menor medida.
