Un momento del conversatorio “Duelo colectivo: violencia y discriminación contra las mujeres”, en el Museo de Antropología Palacio Cantón
Un momento del conversatorio “Duelo colectivo: violencia y discriminación contra las mujeres”, en el Museo de Antropología Palacio Cantón

“En el duelo colectivo se debe llorar desde la rabia, esto es válido para las mujeres a las que se nos ha negado constantemente el derecho de quejarnos”, manifestó Isabel Cetina Castillo, de la asociación Red de Acompañamiento Yucatán.

Cetina Castillo fue una de las participantes en el conversatorio “Duelo colectivo: violencia y discriminación contra las mujeres”, que se realizó ayer por la mañana en el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón.

En el evento se compartieron estrategias, opiniones e información de casos de violencia. Se efectuó en el marco de la exposición “Duelo colectivo, ¿y tú, a quién lloras?”, de la artista visual Elena Martínez Bolio.

Además de la expositora e Isabel Cetina, en el conversatorio participaron Amelia Ojeda Sosa, de la asociación Unasse, y Milka Rodríguez Cárdenas, de la Red de Acompañamiento Yucatán.

Elena Martínez dijo que “mi labor a través del arte ha sido lo que ni la política ni las religiones pueden hacer: acercarnos, hacernos empáticos, no apáticos”.

En la exposición incluye ropa de mujeres contra las que se cometió feminicidio y cuyos objetos, según afirmó, llevan la energía y el aroma únicos de cada una de ellas y permanecen inertes esperando su regreso.

Para combatir la violencia, continuó, se necesita invertir en prevención con todos los actores de la sociedad, en sensibilización y educación. “Es posible enseñar otras formas de pensar y relacionarnos, alejados de los estereotipos”, consideró.

“El (hecho de decir a las mujeres) ‘no salgan, cuídense, no hablen con extraños, no tomen cosas en lugares públicos’ y afirmaciones similares quiere decir que el Estado no está haciendo su trabajo, porque poner la responsabilidad (de la violencia) en las víctimas, en lugar de asumir la prevención del delito, es discriminación hacia las mujeres”, advirtió por su parte Ojeda Sosa.

Espacios necesarios

A su vez, Cetina Castillo indicó que los duelos colectivos necesitan espacios como el que se abrió en el Palacio Cantón porque las mujeres, “en nuestras rutinas al cumplir con nuestros roles tradicionales de madres, hermanas e hijas, nos queda muy poco tiempo para colectivizar, para reconocer los dolores que nos aquejan”.

“Todos podemos ayudar desde nuestras trincheras y solidarizarnos de distintas formas”, destacó Milka Rodríguez. “Definitivamente, no vamos a tener todas las herramientas y recursos para apoyar a todas las mujeres, que es prácticamente lo que hacemos desde las asociaciones”.— Alessandra Carrillo Alemán

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán