Juan José Durán Nájera al impartir el taller sobre telescopios en el Museo de Historia Natural
Juan José Durán Nájera al impartir el taller sobre telescopios en el Museo de Historia Natural
  • Juan José Durán Nájera al impartir el taller sobre telescopios en el Museo de Historia Natural
  • El instructor habló de los tipos de telescopios y sus cuidados

Los amantes de la astronomía acudieron ayer al taller teórico “Uso de un telescopio”, impartido por Juan José Durán Nájera en el Museo de Historia Natural.

Ávidos de conocimiento, los asistentes mostraron un amplio interés en conocer cada detalle de los telescopios para, en un futuro, poder adquirir uno propio y así observar astros como la Luna, el Sol y las constelaciones.

Según indicó el biólogo Durán Nájera, el objetivo de un telescopio es captar la mayor cantidad de luz proveniente de algún cuerpo celeste para formar una imagen nítida y con el mayor detalle posible.

Opinó que el mejor telescopio es el que se usa mucho, pues todos los instrumentos son buenos siempre y cuando el dueño sepa aprovecharlos. También destacó la importancia de adquirirlo de acuerdo con el fin que se le quiera dar y, para ello, hay en el mercado diversas opciones a diferentes precios.

Reveló que también se puede aprender a ver el cielo y los astros más interesantes mediante un software astronómico.

Existen tres tipos de telescopios: el de refracción, el de reflexión y el catadióptrico (este último es uno compuesto). Todos se conforman por el tubo óptico, los oculares y la montura.

El de refracción cuenta con un diseño y mantenimiento simple y, por ende, es recomendable para los que empiezan en la astronomía.

Señaló que el telescopio reflector es recomendable para observar objetos que nos llegan con luz débil como galaxias y nebulosas, pero requiere mayores cuidados; por último, el catadióptrico es excelente para observaciones del espacio profundo, los planetas y la astrofotografía, sin embargo son pesados, poco portátiles y costosos.

En todos los telescopios la imagen se invierte, es por ello que existe un aditamento llamado erector, el cual corrige la imagen y es utilizado para avistamientos en tierra.

La contaminación lumínica es el enemigo de los aficionados a la astronomía, por lo que para realizar una mejor observación es conveniente buscar un espacio entre ciudades que no tenga demasiada luminarias.

Como recomendaciones para el cuidado de los telescopios, aconsejó no llevarlos a sitios de playa, ya que la humedad y la arena pueden entrar al equipo y deteriorarlo; si el telescopio no será usado durante un tiempo lo mejor es desarmarlo, quitarle las pilas —si las tiene— y guardarlo en su caja acompañado de un deshumidificador o desecante.

Juan José Durán Nájera es coordinador general del Museo de Historia Natural y del Planetario “Arcadio Poveda Ricalde”.— ALESSANDRA CARRILLO AMARO

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