El gremio “Señoras y Señoritas, Corporación de Señores” de la fiesta del Santo Cristo de la Transfiguración de la parroquia de Santiago Apóstol agradece a Dios sus 120 años de trabajo.
“Gracias a la fe es que hemos llegado a más de un siglo de fundación”, aseguró Juan José Caballero Cruz, presidente de la organización que heredó de sus familiares hace cuatro generaciones. Su abuela Elsa Pérez Durán se encargó del gremio durante 56 años y ella se lo entregó hace una década, cuando tenía 21 años.
Algunos de los dirigentes han sido Rebeca Pérez Peniche, tía de su abuela; Ascensión Catzín Durán y María Jesús Romero Aguilar.
En una entrevista con Diario de Yucatán, Caballro Cruz dijo que la organización ha estado en su familia desde tiempos de su tatarabuela, que coincidió con la fundación, el 24 de enero de 1904.
Para que la fundación de un gremio ocurriera era necesario presentar los estatutos a la Arquidiócesis. Desde entonces han entrado a la iglesia cada 3 de agosto en los festejos del Cristo de la Transfiguración.
Fe y devoción
Para que el gremio “Señoras y Señoritas, Corporación de Señores” celebre 120 años de actividad se han combinado varios elementos: la fe, la devoción y el gusto por lo que hacen, opinó el presidente.
Tanto en el pasado como en el presente ha habido complicaciones en los preparativos, los cuales han podido resolver. “Cuando mi abuela tenía el gremio hace más de 50 años se tenían 248 socios y ahora solo son ocho, quienes pagan una cuota anual; gracias a Dios tenemos algunos colaboradores que ayudan con algunos gastos”.
“La fiesta del Cristo de la Transfiguración se resiste a desaparecer”, subrayó.
Antes de la pandemia del Covid-19 tenían 20 socios. Algunos fallecieron, otros se dieron de baja y solo ocho socios se quedaron, impulsados por la fe al Santo Cristo de la Transfiguración.
Remarcó que sus abuelos Víctor Caballero Cervantes y Elsa Pérez Durán mantuvieron con vida esta organización hasta que él fue invitado a unirse.
El entrevistado contó que desde temprana edad era llevado a las fiestas del Santo Cristo de la Transfiguración y a las de Caucel. Además, su abuela tenía el gremio del 14 y 15 de agosto dedicado a la Virgen de Tetiz y también era la tesorera. “Tenía una doble responsabilidad en Mérida y en Tetiz”.
Seis años antes del fallecimiento de su abuela, ella le dejó la responsabilidad.
Su visita anual siempre está impulsada por el agradecimiento a Dios, y en esta ocasión no será la excepción. “Mi mamá salió de un cuadro muy complicado, por el que estuvo a punto de perder la vida y este año le venimos a dar gracias por la gracia de la vida”, admitió.
Hace cinco años se inició el proyecto “Las azucenas de Santiago”, nombre que hace referencia a que antiguamente en las invitaciones del gremio se pedía contribuir con nardos y azucenas para embellecer el altar. “La gente acudía con gladiolas, nardos y azucenas”.
Es así que el objetivo del proyecto es atraer a jóvenes, niños y adultos a esta fiesta y hacer una vaquería.
“En la ciudad hay gremios que tienen proyectos similares para atraer a la gente, como ‘Las rosas de San Cristóbal’; todos somos jóvenes y tenemos que buscar la forma de que nuestras tradiciones persistan”.
Participación
El programa de actividades del gremio “Señoras y Señoritas, Corporación de Señores” se iniciará este sábado 3 de agosto con la entrada a la iglesia al mediodía; luego tomarán parte en la misa de 6 de la tarde.
El domingo 4 estarán presentes en la misa de las 12 del día, para luego dirigirse al Sindicato de Molineros, donde a las 2 p.m. comenzará la vaquería amenizada por la Orquesta Nueva Gestación de Calkiní, Campeche.
Juan José Caballero compartió que organizar la participación del gremio le deja una satisfacción muy grande e invitó a la comunidad a participar en los festejos dedicados al Santo Cristo de la Transfiguración, que terminarán el 8 de agosto.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
Gremio Historia
El gremio pide a Dios más salud y que la fe de las personas nunca se acabe.
Extravíos
Muchos elementos de la historia del gremio “Señoras y Señoritas, Corporación de Señores” se han perdido, como estandartes, porque los objetos de la agrupación eran resguardados en diferentes casas y con el tiempo se extraviaban.
