Seguimos platicando del “apego inseguro” y su relación directa con diversas patologías.
Actualmente vivimos dirigidos por la presunta precisión y orden de la tecnología y parece que esto nos hace olvidar que los algoritmos de nuestro cerebro son humanos y más difíciles de manejar que los tecnológicos.
Hoy en la consulta privada he encontrado con más frecuencia personas que viven un calvario debido a su preocupación desmedida por ser perfectos y por la exigencia de que sus allegados también lo sean.
Esta realidad está bien categorizada por la ciencia psicológica y nombrada como Trastorno Anancástico de la Personalidad (TAP) (del griego “anankasma:” compulsión a lo perfecto), que se caracteriza, precisamente, por una preocupación morbosa por el perfeccionismo y el orden.
Las personas con TAP experimentan sensaciones intensas de frustración y tristeza, pues funcionan con patrones de pensamiento y conducta rígidos e inflexibles que funcionan mal, con exigencias humanamente imposibles de alcanzar y que, en algunos casos, arrastran desde la adolescencia o infancia.
Ejercicio
Un ejercicio práctico que sugiero hacer es aplicar la técnica “exposición y realidad”, se trata de exponerte —a propósito— a situaciones que activan tu “deseo ansioso” por evaluar y encontrar “perfección” y “suspender el juicio”, es decir, no calificar los resultados, sino aceptarlos tal cual son en la realidad, y te darás cuenta que esta realidad tiene prevalencia sobre tu deseo de perfección.
Sin embargo, la psicoeducación te enseña habilidades de afrontamiento y es el camino seguro para salir de este agresivo trastorno.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. www.facebook.com/TutorSaludMental.
