GUADALAJARA (EFE).— Personajes lúgubres y ambientes citadinos sombríos pueblan la obra de Javier Campos Cabello, un referente de su época.
Juan Carlos Macías, curador de la retrospectiva del pintor mexicano que se presenta en el Museo Cabañas, dice que Campos Cabello “fue un referente del contexto artístico del momento histórico que le tocó vivir”.
“Tenía una personalidad que era atractiva porque lo seguían muchas personas. Su importancia, además de sus aportaciones pictóricas, es que influyó mucho en el ánimo artístico de los 80 y 90”, explicó.
Cuatrocientos trabajos y objetos personales conforman “Cartas de navegación. Javier Campos Cabello”, que se inauguró en el museo para conmemorar los 30 años del fallecimiento del pintor y con la intención de que su obra llegue a nuevos públicos.
El legado de Campos Cabello está integrado por cuadros en gran formato de acrílico sobre tela y en papel, dibujos y grabados. Su obra explora los paisajes interiores de la angustia, soledad, oscuridad y luz, una especie de barroco contemporáneo.
“Era un virtuoso, su obra tiene un peso en la plástica mexicana y sigue siendo vigente, su obra tenebrosa es una suerte de pintura barroca con elementos muy contemporáneos”, dijo el curador.
Una réplica del taller de Campos Cabello expone la disciplina y seriedad que el artista imprimía a su proceso creativo, además de los objetos que lo rodeaban, como la bandera comunista que cubrió su féretro.
Una parte de la muestra incluye los cuadros de personajes de la música y piezas que Campos Cabello realizó en el Taller de Investigación Visual que cofundó en 1982 con los pintores Martha Pacheco, Salvador Rodríguez y Miguel Ángel López y que representó un espacio importante para la experimentación artística en México.
“Para él era importante el grupo, la pintura a nivel social; el proyecto y las pinturas que crearon en el taller no las firmaban individualmente, sino en grupo”, apuntó Macías.
La muestra permanecerá en el Museo Cabañas hasta el 20 de octubre próximo.



