El mariachi mexicano que llegó a Estados Unidos y que tiene presencia en Yucatán en las mujeres y la música medieval del viejo continente que migró a México fueron temas de exposición desde la perspectiva de género en el conversatorio “Migraciones musicales con voz de mujer”, como parte del Gran Festival del Palacio de la Música, ayer en el Salón de Usos Múltiples del recinto.
Tres investigadoras presentaron temas sobre los mariachis de mujeres en Estados Unidos y Yucatán y la música medieval, en esta jornada de actividad que también contó con trasmisión de música y exponentes.
Las expositoras dejaron en alto la figura de la mujer en la música que migró de países y hasta cómo de géneros tradicionales surgieron otras versiones.
Maite Zubiaurre presentó “Música migrante: Las mariachis de Los Ángeles”.
“Los acordes del mariachi también suenan al ritmo de la mujer yucateca” fue expuesto por Noemí Rosado Luna; y “Cantos medievales en mujeres de México” estuvo a cargo de María José Rodilla León.
En Estados Unidos
Maite Zubiaurre, de la Universidad de California, en Los Ángeles, inició el programa con la ponencia sobre las mariachis que tienen una tradición en el vecino país.
“La música mariachi no solo ha viajado fuera del territorio mexicano, sino que también ha cruzado la frontera de género”, expuso.
Reflexionó sobre el fenómeno extendido de los grupos femeninos de mariachi, evolución y trayectoria y sus grandes éxitos en California, especialmente.
Noemí Rosado Luna, del Cephcis UNAM, comentó que el tema del mariachi es un tanto controversial desde la perspectiva de género, porque la figura masculina es la que está presente.
Enfrentamiento
Dijo que la tradición del mariachi se ha difundido a nivel mundial, no únicamente ha estado presente en la “región mariachera”, y añadió que en Yucatán hay dos grupos de mujeres de mariachi que han enfrentado una lucha contra el género masculino.
Edad Media
María José Rodilla León, de la UAM Iztapalapa, dijo que la antigua lírica popular hispánica se afilia por su estirpe a la Edad Media, cuando era cantada o recitada por muchachas enamoradas, serranas, en el campo y en la ciudad, en las bodas y en las muertes, pero también pertenecen al Renacimiento y al Siglo de Oro.
El único varón de la mesa, el maestro Enrique Martín Briceño, estuvo a cargo de la presentación de las expositoras.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
