Ante la aparición de cualquier síntoma de cáncer potencial es importante ir con el médico, aconseja la doctora Natalia Negroe Ocampo
Ante la aparición de cualquier síntoma de cáncer potencial es importante ir con el médico, aconseja la doctora Natalia Negroe Ocampo

Los cánceres infantiles tienen mayor probabilidad de curación que los que se presentan en los adultos, por desgracia en el 75% de los casos son diagnosticados de manera avanzada, lo que se relaciona con una baja tasa de recuperación.

Por esa razón, la principal recomendación es llevar al menor al doctor cuando haya signos y síntomas del cáncer, como bolitas que crecen en el cuello, incremento de los ganglios, aumento del volumen abdominal o cefaleas, entre otros, señala la doctora Natalia Negroe Ocampo, oncóloga pediatra, quien ofrece una entrevista al Diario sobre las enfermedades oncológicas en la infancia en el marco del Mes de la Concienciación del Cáncer Infantil.

La importancia de saber sobre el cáncer infantil radica en que representa la primera causa de muerte por enfermedad en la infancia.

Los cánceres infantiles más frecuentes son: la leucemia, los tumores del sistema nervioso central y los linfomas, en ese orden, señala la experta.

La detección oportuna es lo más importante porque ayuda a tener más probabilidades de curación. “A diferencia de los cánceres de los adultos, la probabilidad de curarse para siempre de un cáncer en la infancia es mucho mayor, y es que los cánceres de los adultos son completamente diferentes, no existen en los niños ni cáncer de mama, próstata o cervicouterino, por ejemplo”.

En ese sentido, señala que las leucemias agudas son las que más se curan, siendo la leucemia más frecuente la linfoblástica, que ocurre en niños entre dos y cinco años. Sus síntomas más frecuentes son: palidez, moretones sin causa y aumento de volumen del abdomen porque crecen los órganos de esta zon (el hígado y el bazo), también hay fiebre e infección que no mejoran.

Sobre los linfomas, los síntomas más comunes son: fiebres que no mejoran y el aumento de los ganglios, bolitas que salen en el cuello y crecimiento del abdomen, por las mismas causas que en las leucemias.

En todas partes del cuerpo hay ganglios, por lo que los linfomas pueden ocurrir en toda la cadena ganglionar.

Hay muchos tipos de linfomas y por ello pueden presentarse a lo largo de toda la infancia.

En cuanto a los tumores del sistema nervioso central, los más frecuentes son los astrocitomas y el meduloblastoma y sus síntomas varían de acuerdo con la localización, pueden dar convulsiones, pero el síntoma más frecuente es la cefalea, los cambios en la visión y en el comportamiento, y la disminución de la fuerza de alguna extremidad.

La doctora Natalia Negroe aconseja ir al médico cuando se presentan algunos de estos síntomas. “Es lo primero que hay que hacer, no deben esperar, cuando hay un aumento de volumen en el cuerpo o hay cualquier bolita se debe acudir al médico inmediatamente, no se debe esperar a que crezca”.

Los tumores cerebrales suelen presentarse en niños chicos, hay dos picos de incidencia: en los menores de tres años, y en los escolares entre los 10 y 15 años.

Es en el abdomen donde se presentan con más frecuencia los tumores sólidos en la infancia, como el tumor de Wilms y el neuroblastoma, el primero es renal y el segundo es principalmente en glándulas suprarrenales, arriba del riñón.

También hay tumores en la retina que ocasionan una mancha blanca en la pupila, que no hay que esperar que se quite sola.

El retinoblastoma tiene una curación arriba del 90%. El tratamiento es local y el menor no pierde el ojo si se diagnostica de manera temprana, pero cuando ya está avanzado puede perderlo en el transcurso del tratamiento.

Diagnostico tardío

Advierte que los cánceres de la infancia en tres cuartas partes de los pacientes son diagnosticados en etapas tardías, es decir, el 75% de los casos están avanzados, en fases 3 y 4. “Esto sucede porque los padres minimizan los síntomas”, advierte.

Yucatán está arriba de la media nacional en cuanto a sobrevivencia, la media es de 52% en México y en el Estado es del 62%. No obstante, países del primer mundo tienen supervivencias del 90%, por lo que México aún tiene trabajo por hacer.

Esta última cifra, considera la doctora, puede deberse al diagnóstico en etapas tardías y en otros casos el acceso al médico y el abandono del tratamiento, ya que implica la toxicidad de la terapia, una larga estancia hospitalaria, quimioterapias y radiaciones que tienen sus complicaciones.

La doctora Natalia Negroe enfatiza que lo más importante es que los padres conozcan los signos y síntomas del cáncer infantil para identificarlo y acudan inmediatamente al médico si éstos se presentan, pues la detección oportuna es la principal manera de alcanzar mayores tasas de curación.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Terapias

La doctora Natalia Negroe Ocampo señala que las terapias para atender los cánceres infantiles son quimio y radioterapia y la cirugía en el caso de los tumores sólidos; también hay terapias dirigidas para las que muchas veces se tiene apoyo de asociaciones de ayuda a niños con cáncer que permiten darles los tratamientos más costosos.

Duración

Los tratamientos varían en el tiempo de administración según el tipo de cáncer de que se trate y la etapa en que se diagnostique, apunta la entrevistada. “El tratamiento de una leucemia linfoblástica aguda es de dos años y medio, y el de un linfoma puede ser de 6 meses o dos años; en el caso de tumores hay algunos que solo se operan y ya se cura el menor”.

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