Rodrigo Gómez Caballero y Carlos Armando Mendoza Alonzo, auxiliar y coordinador del archivo histórico de la Arquidiócesis de Yucatán, ayer
Rodrigo Gómez Caballero y Carlos Armando Mendoza Alonzo, auxiliar y coordinador del archivo histórico de la Arquidiócesis de Yucatán, ayer

Cómo se integra el archivo histórico de la Arquidiócesis de Yucatán, en el que se resguardan distintos acervos documentales que en su conjunto conforman el patrimonio documental de la Iglesia católica en el Estado, y algunos datos interesantes sobre su contenido fueron presentados ayer por Carlos Armando Mendoza Alonzo, coordinador general del citado archivo, que se resguarda en el exconvento de San Francisco de Conkal.

Junto a Rodrigo Gómez Caballero, auxiliar en el taller de conservación de documentos del sitio, Mendoza Alonzo ofreció la conferencia “El archivo histórico de la Arquidiócesis de Yucatán. Sus acervos documentales y su taller de conservación”, como parte del coloquio “Días de archivo”, que también ayer llegó a su fin.

Carlos Mendoza ofreció detalles del acervo de la Arquidiócesis de Yucatán, del cual forma parte el archivo histórico diocesano del Arzobispado de Yucatán, que es el que más se conoce y el que recibe el mayor número de consultas de historiadores.

Explicó que ahí resguardan los documentos administrativos derivados de la jerarquía eclesiástica, desde el obispo, quien en su desempeño genera documentos, hasta el provisor, el vicario general, el canciller y todo el aparato administrativo de la Iglesia católica.

El documento más antiguo es una cédula real enviada por el rey de España al Obispado de Yucatán para que se establezca su mandato.

Cientos de años

El acervo abarca información de 1633 a 1980, que está dividida en dos grandes secciones: la parte de gobierno y la parte de justicia.

La primera es emanada de la administración del vicario general y la segunda, la que resguarda el provisor, lo contencioso y monetario.

Mendoza Alonzo habló también del archivo general del Arzobispado de Yucatán, que resguarda los archivos parroquiales. Puntualizó que el Derecho Canónigo, la reglamentación interna de la Iglesia, establece que en las parroquias se debe archivar esa información; sin embargo, en Yucatán en la década de 1960 se estableció que se mantuviera en un solo lugar para preservarla dadas las características ambientales de la región, de manera que se trasladaron todos los documentos históricos de las iglesias a la Catedral.

En 2013 se toma la decisión de enviar todos esos documentos, junto con los del archivo diocesano, al exconvento de Conkal, comenzando por la parroquia más antigua, la del Sagrario de la Catedral de Mérida, cuyo primer documento data de 1543, es decir, poco tiempo después de la fundación de Mérida.

La primera acta de bautismo corresponde a Beatriz de Montejo, hija de Francisco de Montejo y de León.

Mendoza Alonzo contó que terminaron hace pocos años con el traslado de los documentos y en total son 50 los archivos históricos de parroquias ya organizados y de los que hacen inventarios.

Síntesis histórica

Dentro de un mes se publicará el primer inventario, que pertenece al Sagrario, con una síntesis histórica: cuándo se fundó, su desarrollo y demás.

Tienen seis mil libros de los archivos parroquiales y del diocesano son 626 cajas de polipropileno tamaño AG12, cada una de las cuales guarda cuatro o cinco libros de gran formato, además de expedientes y legajos.

Guardan asimismo material personal de Crescencio Carrillo y Ancona, “a él se le debe la gran obra ‘Historia del obispado y sus obispos’, fue obispo de Yucatán entre 1887 y 1897, hasta que fallece”, recordó el ponente.

Carrillo y Ancona tuvo correspondencia con importantes personajes y se guardan documentos de él y su administración. Este acervo estuvo en el Seminario Conciliar cuando fue organizado por Rodolfo Ruz Menéndez, “se le debe mucho de su organización y conservación, junto con el que fue rector del Seminario en ese tiempo, Juan Arjona Correa”.

Otro acervo documental que se tiene es justamente de monseñor Arjona Correa en su calidad de rector de la casa de formación, de 1906 a 1967, cuando fallece.

A él se le debe la construcción y consolidación del Seminario en su actual sede. Además, mantuvo viva y activa a la institución ante coyunturas como la Revolución Mexicana, la Guerra Cristera y el gobierno de Salvador Alvarado.

Otro acervo que resguardan es el de monseñor José Florencio Camargo Sosa, quien fue cronista de la ciudad, párroco y director del Archivo Histórico de Yucatán por unos 30 años; a él se le debe mucho de la organización del archivo y su permanencia y conservación en la Catedral; él fue quien abrió por primera vez el archivo para consulta de los especialistas. De él también se conserva documentación personal y administrativa.

El archivo del Cabildo eclesiástico que resguarda el día a día administrativo y pastoral tiene documentos del siglo XVII al XX.

Desde 2013, el archivo de la Arquidiócesis de Yucatán, bajo la dirección del presbítero Héctor Augusto Cárdenas Angulo, ha dado más apertura a la consulta, porque ya se sabe qué se tiene y en qué cantidad y eso permite llevar un control de la información y ayudar a los usuarios a acceder a los documentos que requieren.

Conservación

Rodrigo Gómez habló del trabajo de conservación que realizan y que primero consiste en el diagnóstico para saber qué tipo de procesos van a requerir los documentos, ya que hay diferentes tipos de papeles y tintas que requieren tratamiento específico. Constantemente se capacitan y son asesorados para conservar en buen estado los documentos.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

El documento más antiguo de la Arquidiócesis es una cédula del rey de España al Obispado de Yucatán para que se establezca su mandato

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