El médico yucateco Julio Farjat Pasos ilustra uno de los procedimientos que lleva al cabo en el corazón
El médico yucateco Julio Farjat Pasos ilustra uno de los procedimientos que lleva al cabo en el corazón

Procedimientos del más alto nivel en el ramo de la cardiología intervencionista estructural ya se pueden realizar en Mérida, pues el médico yucateco Julio Farjat Pasos regresó a la ciudad luego de cursar estudios de alta especialidad en el Institut Universitaire de Cardiologie et de Pneumologie de Quebec, Canadá, uno de los mejores del mundo, donde se desarrollan dispositivos médicos e investigaciones por líderes en la materia.

El yucateco se convirtió en uno de los contados médicos en el país en tener una alta especialidad en intervencionismo estructural, una subespecialidad de la cardiología denominada de alto nivel, ya que es el punto más alto de conocimiento que se puede adquirir para realizar procedimientos de mínima invasión para tratar cualquier daño estructural del corazón, lo cual incluye las cuatro válvulas y las paredes del corazón, los defectos congénitos, como orificios en alguna parte del corazón donde no debe haber, entre otros.

Son alrededor de 18 los procedimientos que los médicos de esta especialidad aprenden a realizar, además de los que incluyen la especialidad de cardiología intervencionista, que es la base para continuar al siguiente nivel.

El doctor Farjat Pasos comparte que en algún momento de su vida pensó en estudiar arquitectura o ser chef, pero su interés por cómo funcionan las cosas y el cuerpo humano lo hizo decantarse por estudiar medicina, aunado a que en casa tenía la influencia de su padre, el doctor Julio Iván Farjat Ruiz, quien también es cardiólogo.

Señala que al decidirse por estudiar cardiología quiso escalar hasta el más alto nivel posible en el medio, y por ello cursó varias especialidades y estudios de alto nivel.

Es egresado de la Facultad de Medicina de la Uady, y posteriormente, hizo estudios de medicina interna en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS de Ciudad de México. Después cursó la especialidad de cardiología en el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” y una alta especialidad en cardiología intervencionista en el mismo sitio. Fue dos años residente de la especialidad en ese Instituto, tiempo en el que a la par hizo dos maestrías, una en Ciencias Médicas de la UNAM y la segunda, en Cardiopatías Estructurales en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.

Fue después de esto que surgió la oportunidad de formarse en el Instituto del Corazón y Pulmón de Quebec.

Cuenta que fue admitido para entrar, pero había un inconveniente: debía hablar francés. Al saber la magnitud de la oportunidad que tenía enfrente, no dudo en decir que aprendería el citado idioma.

Faltaba un año para que iniciara la alta especialidad en el sitio, de manera que le puso todo el empeño al aprendizaje del francés, y pasó el examen de nivel profesional avanzado para poder ingresar al Instituto.

En el sitio hizo dos altas especialidades, una en intervencionismo estructural, para la cual recursó la de cardiología intervencionista, pues así está en el programa de estudios, y la otra fue en angiografía en oclusiones coronarias crónicas.

También realizó un Doctorado en Ciencias Clínicas y Biomédicas en la Universidad Laval de Quebec.

Detalla que en el país no hay un programa formativo académico completo de la alta especialidad en intervencionismo estructural, por lo que pocos médicos pueden hacer todos los procedimientos que él realiza y que ha hecho en muchas ocasiones como parte de su formación.

Por ejemplo, uno de los procedimientos más comunes es el reemplazo o reparación de válvulas del corazón; en el Instituto donde se formó se realizan unas 12 a la semana, por lo que en el sitio llegó a hacer más de 200 de estas intervenciones.

Algo relevante es que puede intervenir las cuatro válvulas del corazón, lo que pocos saben hacer en México.

Puntualiza que en 2002 se realizó el primer procedimiento intervencionista para reemplazar una válvula aórtica, pero ahora ya se pueden intervenir las válvula mitral, la tricúspide y la pulmonar.

La mitral y la tricúspide lo mismo pueden reemplazarse que repararse, según sea lo que requiera el paciente, y en el caso de la pulmonar puede ser reemplazada.

Explica que en el reemplazo se cambia la válvula por una nueva, y la válvula que ya no funciona correctamente sirve de anclaje para la que se va a colocar; mientras que en la reparación lo que se hace es utilizar dispositivos para subsanar el problema, como puede ser el uso de “clips” que ayudan a que la válvula se cierre por completo, cuando el problema es que no cierra totalmente como debiera ser.

Éstos y todos los procedimientos intervencionistas y estructurales se realizan mediante cateterismo, es decir son procedimientos de mínima invasión, en los que ingresan al corazón ya sea por la arteria femoral o la radial, lo que implica un menor riesgo para el paciente en comparación a una cirugía a corazón abierto, como se hacía anteriormente, aunado a que la recuperación es mucho más rápida, y el paciente permanece un solo día en el hospital.

Al hablar sobre algunos otros procedimientos que realiza, señala que corrige los defectos interauriculares e intraventriculares, cierres de fuga paravalvular, cierre de orejuela izquierda, reparación de borde a borde de la válvula mitral, entre muchos otros.

También realiza los procedimientos de la cardiología intervencionista en general, como la colocación de stent para abrir las arterias ocluidas y colocación de marcapasos.

Destaca que en el trabajo que realiza es muy importante la participación de un equipo multidisciplinario, como el caso del especialista en imagen cardiovascular, en tomografía cardíaca y ecocardiograma transesofágico.

Indica que los especialistas en imagen cardiovascular los guían durante las intervenciones.

Otros integrantes del equipo son los cardiólogos, los cardiólogos intervencionistas, los cirujanos cardiotorácicos, los médicos internistas y el anestesiólogo cardiovascular, así como un equipo de enfermería y personal de salud también capacitado en la atención de este tipo de pacientes.

El doctor Julio Farjat Pasos recibió varias invitaciones para trabajar en instituciones del extranjero y el país, sin embargo decidió regresar a Yucatán, ya que siente un arraigo por estas tierras, al igual que su esposa es yucateca, además de querer poner al alcance de la población de esta región los procedimientos del más alto nivel que pueden hacerse a nivel estructural en el corazón.

Aunado a la parte clínica y de intervencionismo, el doctor Farjat realizó trabajos de investigación como parte de su doctorado, y tiene actualmente 49 publicaciones en las más prestigiosas revistas científicas médicas del mundo, tanto en idioma inglés como francés.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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