Revivir la leyenda del pirata de San Román de Campeche de una manera especial, enfocada en el terror y con un dramatismo que encantará al público, es el objetivo del profesor e investigador Emiliano Canto Mayén con su participación de mañana sábado en el “Festival de historias de terror” del Centro Cultural “José Martí”.
La actividad, que comenzará a las 7 de la noche, está dirigida a adolescentes, jóvenes y adultos, y la entrada será gratuita.
La leyenda habla del pirata que intentó saquear la iglesia del barrio de San Román, en San Francisco de Campeche, donde se encuentra la venerada imagen del Cristo Negro. El hecho tuvo un desenlace inesperado.
Canto anticipa que dará matices surrealistas a su narración y recurrirá a una caracterización única para darle vida a la leyenda.
“Busco transmitir la esencia de una historia de casi 200 años a las nuevas generaciones; ojalá lo logre a través del terror. Estas fechas se prestan para revivir leyendas mediante el miedo”, expresó Emiliano Canto.
Mantener vivas las leyendas urbanas de cada región no es tarea fácil, admite el maestro e investigador.
“Si vengo muy serio y quiero enseñar la Historia como lo hago con mis alumnos de licenciatura, no voy a llegarle a nadie. Por eso he estado practicando”, dice.
Canto Mayén ha ensayado cómo se dirigirá al público para captar su atención y reconoce que en la actualidad esto no es sencillo, especialmente cuando se trata de jóvenes a quienes no les asusta cualquier cosa.
Sin embargo, en esta noche de leyendas tanto él como los organizadores del festival procurarán acercar a los asistentes a la lectura, sin importar el género literario de su preferencia.
“Quiero invitar a todos los jóvenes, a mis amigos, compañeros escritores y, sobre todo, a la gente que ama las leyendas” a asistir.
La jornada en el Centro Cultural “José Martí” comenzará a las 5 p.m. con un “micrófono abierto” en que el público podrá contar su “historia tenebrosa”.
Posteriormente tendrá lugar la exposición de leyendas urbanas con la participación de Emiliano Canto y Filiberto Cruz Monroy.— Vanessa Argáez Castilla
