MÉRIDA, Yucatán.— Para la Iglesia católica, en los próximos días se celebrarán dos momentos especiales, explicó el padre Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán.
El padre Martínez Ruz dijo que se vivirán momentos especiales, el viernes 1 de noviembre por la celebración de Todos los Santos, y el día 2, al conmemorar el Día de los fieles difuntos.
Detalló que el 1 de noviembre es la festividad de todos aquellos que han fallecido y ya se encuentran en la presencia de Dios, conocidos o desconocidos.
Aquellos que vivieron virtuosamente y que están en el cielo, en el paraíso, los celebramos a cada uno de ellos, esta celebración inicia incluso desde el jueves 31 de octubre, en la víspera.

La Iglesia católica también celebra el día 2 de noviembre a Todos los fieles difuntos, de igual manera, conocidos o desconocidos. Hacemos oración en toda nuestra liturgia para pedir por el eterno descanso de aquellos que se nos adelantaron y esta oración les sirve para purificarse antes de su entrada al paraíso.
Estas dos festividades son de gran devoción, de piedad popular, profunda en nuestras comunidades y que en México se refuerza con el recuerdo de los fieles difuntos, en torno al altar de muertos y, particularmente en Yucatán, a la tradición del Hanal Pixán.
Es un tiempo en el que recordamos a aquellos que ya no están con nosotros y creemos que están en la vida eterna o en la gloria o que están en ese camino de purificación; los recordamos, rezamos por ellos, pedimos su ayuda y nos sentimos una sola Iglesia.
Ellos también fueron bautizados, son hijos de Dios y parte de nuestra Iglesia.
Es un tiempo para recordarlos y reflexionar que algún día nosotros seremos llamado por Dios estaremos en la vida eterna.
¿Qué sentido tiene el Hanal Pixán, para la fe cristiana?

El padre Jorge Martínez Ruz explicó que, en general, toda la cultura que nos lleva a colocar nuestro altar del Día de Muertos, así como en Yucatán por el Hanal Pixán, la comida de las ánimas, es algo que vivimos de manera arraigada, profunda, y que tiene mucho sentido.
El sacerdote describió esta tradición con cuatro letras “R”: la reunión, el rezo, el recuerdo y la resurrección.
Sobre la reunión explicó que nos congrega entorno a un fin, a una convivencia, a un estar juntos, ya sea en familia o en grupo. Se trata de una reunión que nos une y da sentido a lo que estamos celebrando estos días.
El recuerdo. el padre Martínez dijo que recordamos a quienes ya no están físicamente con nosotros; lo hacemos con cariño, los extrañamos y vivimos con la esperanza de saber que nos volveremos a encontrar.
El rezo es muy importante porque hacemos oración por ellos, ofrecemos nuestra oración, así como nuestras ofrendas; colocamos comida y otros signos en el altar. Rezar es algo que nos une a Dios y nos une también a nuestros difuntos, que ya están en la casa eterna.
La fe cristiana nos dice que también vamos a resucitar. Hay una vida eterna que nos espera y por eso en el altar colocamos alimentos y objetos que hacen referencia a aquellos que siguen estando de alguna manera con nostros, en otra dimensión, en otro espacio. Eso es la resurrección, la vida después de la muerte, que es en lo que creemos.
Colocar un altar le da mucho sentido a lo que somos ahora y a lo que esperamos en el futuro; vivir con esperanza, por eso debemos mantener nuestras tradiciones vivas en este tiempo que nos ayuda a tener la fe puesta en la esperanza, el futuro de una vida eterna.
El padre Jorge Martínez también dijo que las misas del viernes 1 y del sábado 2 de noviembre serán con las lecturas y liturgia propia de los fieles difuntos.
El sábado 2 de noviembre por la tarde será la celebración del domingo y también ahí se puede hacer oración por los difuntos.
El presbítero invitó a visitar las criptas en las iglesias y los cementerios de la ciudad, para recordar a nuestros difuntos; es una obra de misericordia y una oportunidad para hacer oración por ellos.
El vocero dijo que el sábado 2 de noviembre habrá misas en los cementerios de Mérida.
En el Panteón Xoclán, el arzobispo de Yucatán Gustavo Rodríguez Vega, celebrará la misa, a las 10 a.m.
En el Panteón General, el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz, celebrará la eucaristía, a las 11 a.m.
En el Panteón Chuburná, el presbítero Luis Fernando Góngora Góngora, párroco de Nuestra Señora de La Asunción, celebrará la misa, a las 9 a.m.
En el Panteón Florido, el obispo auxiliar Mario Medina Balam, celebrará l.a misa a las 9 a.m.
También le podría interesar: “¿Por qué se debe limpiar la casa antes de Día de Muertos?“
