Un concierto con marcado acento ruso presentará la Orquesta Sinfónica de Yucatán, que se engalana al recibir al destacado director italiano Guido María Guida, y como solista al oboísta Alexander Ovcharov, quien estrenará el Concierto para Oboe de Andrey Rubtsov.
El talento ruso saldrá a relucir con este programa que se presentará este viernes 15 y el domingo 17, a las 20 y 12 horas, respectivamente, en el Palacio de la Música.
Y es que la Orquesta incluye en el repertorio la Obertura “Rusland y Ludmila” del compositor ruso Mikhail Glinka, así como la obra de Rubstov, también ruso, que será interpretada por el primer oboísta de la OSY, quien es de origen ruso, aunque ya se nacionalizó mexicano.
El programa se complementa con la Sinfonía No. 2 del finlandés Jean Sibelius.
Guido María Guida, el director huésped, señala que es un programa muy interesante el que se presentará, pues cada una de las obras que se incluyen en el repertorio tienen algo especial.
El invitado dijo estar feliz de estar en Yucatán, y recordó que hace un año estuvo también en Mérida dirigiendo a la OSY.
Al detallar sobre el programa, manifestó que la Obertura de Glinka que interpretará la OSY es brillante, de mucho color, y una de las primeras expresiones romántica del siglo XIX.
Considera que la obertura tiene algo de la música francesa y alemana, y afirma que es brillante y apasionante.
Sobre el Concierto para Oboe de Rubtsov, explica que es una composición contemporánea, pero no tiene nada de contemporáneo, es decir, no es una obra atonal.
Apunta que es también una obra con muchos colores, que por momentos tiene algo de danza, y que le recuerda a la seguidilla española, y en el tercer movimiento percibe reminiscencias de Prokofiev.
Asegura que es una pieza intensa, de difícil interpretación para el oboísta, pues tiene muchos cambios de tiempo, que es algo característico de la música rusa.
En cuanto a la Sinfonía No. 2 de Sibelius, destaca la calidad y firma del compositor, con mucha libertad en algunas partes, algo no muy usual conforme a la tendencia de las sinfonías del siglo XIX.
Abunda que es una obra de mucha expresión, con momentos de gran luz, de pureza, y que es descriptiva, no sólo en el sentido del paisaje, sino descriptiva desde el interior, de los sentimientos.
Considera que el público disfrutará de este programa que es muy expresivo, y que llegará al corazón de todos.
Por su parte, Alexander Ovcharov, oboísta principal de la Orquesta, tomará la posición de solista para los conciertos de este fin de semana, y hará el estreno nacional del Concierto para Oboe de Andrey Rubtsov.
El compositor es amigo suyo, también es oboísta, y le dio los derechos para tocar la pieza y estrenarla en el país.
Es una obra de tres movimientos, bastante larga para el oboe, casi como si se tratara de violín o piano.
Detalla que la obra tiene un toque romántico, pero no es romántica en general, y aunque se trata de una composición contemporánea, no es música atonal como la que se hacía en los 70 y 80.
Indica que en la pieza están presentes todos los géneros musicales, y es muy melódica y virtuosa en sus movimientos, “es preciosa”.
Ovcharov recordó que en 2002 llegó a Yucatán y en 2008 se nacionalizó mexicano. Se casó con una mexicana y tiene cuatro hijos.
Para él tocar esta pieza de su compatriota Rubtsov va más allá de los lazos que tienen, pues se trata de una composición que no alude a su nacionalidad, sino que es música universal, lo que le parece es maravilloso.
Los boletos para el concierto se adquieren en el lobby del Palacio de la Música o en www.sinfonicadeyucatan.com.mx.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
