Integrar la música con el cuerpo no es tarea fácil, especialmente para artistas como bailarines, cuerpos de baile y acróbatas.
Para ayudar a esos artistas a integrar la música con el cuerpo, se abrirá el taller “La música para el cuerpo, cuerpo para la música”, el cual se impartirá en el Centro Municipal de Danza de la calle 128 con 67 del fraccionamiento Yucalpetén.
A sabiendas que unificar ambas partes no es tarea fácil, especialmente para artistas como bailarines, cuerpos de baile y acróbatas, este curso se llevará al cabo los sábados 16 y 23 de este mes, con el fin de ayudar a concretar esa integración.
Dicho curso, que será gratuito y tendrá una duración de cuatro horas, será impartido por Karen Bernal y Malena Durán.
El taller se llevará al cabo desde las 10:30 de la mañana, para mayores de 12 años, con cupo limitado a 15 personas. Las inscripciones se pueden realizar a través del correo: culturagob.mx.
El objetivo es ofrecer herramientas a los asistentes sobre técnicas vocales y corporales que les permitan conectar con la música, y así poder aplicar lo aprendido en sus presentaciones en el escenario.
“Queremos que los participantes logren una conexión profunda con sus cuerpos, su voz y su entorno, y que mejoren sus habilidades”, comentó Karen Bernal.
En entrevista con el Diario, Karen Bernal sugirió algunas recomendaciones para quienes deseen ser parte de este curso y entre ellas se encuentran llevar ropa cómoda y recordar que estarán en contacto con el piso, por lo que es recomendable traer calcetines.
Trabajo en equipo
Los talleres serán una experiencia colaborativa, donde todos los inscritos trabajarán tanto de manera individual como en equipo, utilizando elementos como pilas y bastones de madera.
Los organizadores enfatizaron que no importa el nivel de flexibilidad o experiencia previa de los participantes, ya que el taller está diseñado para adaptarse a todos y garantizar una experiencia cómoda y agradable.
Con invitación abierta, este taller gratuito se presenta como una oportunidad transformadora, dinámica y única que promete una vivencia irrepetible.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
