Hablar sobre la vida y la muerte puede ser un tabú, pero para Omar Felipe Giraldo, profesor de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) en Mérida, es una invitación a hacer una reflexión profunda.
En su libro “Retorno al humus”, Giraldo aborda la muerte desde una perspectiva ambiental y propone una meditación que nos conecta con el ciclo natural de la vida y el retorno a la tierra.
“El libro trata precisamente de pensar la muerte en su relación con la vida y, en ese sentido, entender que, como todos los mortales, retornamos a la humedad, a la tierra, al humus, en ciclos infinitos. ¿Cómo podríamos pensar nuestra vida y nuestra muerte en este ciclo, que es el ciclo de la naturaleza?”, dijo.
Anteayer, Omar Felipe Giraldo presentó el texto en la librería La Meiga, en el Centro, donde compartió con los asistentes su reflexión sobre el pensamiento ambiental y su relación con la muerte.
“Mi intención es traer el pensamiento de vuelta a la tierra, pensar desde la naturaleza, desde nuestros territorios. El libro surge de una comprensión de la muerte como nuestro reciclaje en la tierra”, declaró.
“Aborda cómo la crisis ambiental, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad se conectan con nuestra representación de la muerte, algo que no parece directo, pero que el ensayo intenta explorar”, detalló.
El texto está dividido en tres apartados: el retorno, la negación y la disolución, e invita a los lectores a considerar la muerte no como algo ajeno, sino como parte integral de la vida y del entorno natural.
“Reflexionemos sobre cómo nuestra cultura tiende a negar la muerte en lugar de abrazarla, ser hospitalarios con ella. Muchas veces, esta negación se expresa a través de las ideas de inmortalidad del alma, que nos hacen creer que ocuparíamos otro lugar fuera de la tierra”.
“Esta visión también está muy asociada con la crisis ambiental, pero el libro busca pensar la muerte de una manera diferente”, añadió.
El libro está disponible a $150 en La Meiga. Giraldo estuvo acompañado en la presentación por Cinthia López, David Montoya y Cecilia Ávila.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
