Para inaugurar el Museo de Arte Contemporáneo de Campeche (MACC), el lunes 2 de diciembre próximo, se decidió presentar dos exposiciones, la primera de ellas del artista campechano Luis Carlos Hurtado.
Él “está concluyendo un proyecto muy grande y se dio la oportunidad (de contar con su obra), quedando perfecto para el momento y el espacio”, dijo el director del Instituto de Cultura y Arte del Estado de Campeche, Esteban Hinojosa Rebolledo.
Hurtado, quien presentará la muestra “Soy capaz de cualquier cosa cuando no es importante”, “es probablemente quien está proponiendo conversaciones de una manera más activa, con un trabajo ya consolidado”.
Como informamos, el MACC será inaugurado en el marco del Festival Internacional del Centro Histórico. Estará ubicado en el Centro Cultural “El Palacio”, al lado de la Biblioteca Campeche, y contará con dos salas.
Por ahora tendrá una dinámica de exposiciones temporales hasta que se cuente con un acervo artístico propio, reveló el director.
A la exposición de Hurtado se suma una muestra de obras de mujeres artistas. Una de ellas, también campechana, es la fallecida Olga Dondé. “Teníamos la urgencia de visibilizar la importante obra de la artista plástico campechana Olga Dondé, quien fue muy reconocida y, además, su discurso, a través de retratar principalmente frutas y verduras, habla de una apertura del arte creado por mujeres hacia la sensualidad”, indicó Hinojosa Rebolledo.
Sus contemporáneos la catalogaron como un trabajo disruptivo, añadió.
Junto a las piezas de Olga se exhibirán las de otras dos artistas peninsulares: la quintanarroense Lorena Ancona y la yucateca Vanessa Rivero, cuyos trabajos sostendrán un diálogo entre mujeres titulado “Mutaciones desde la naturaleza”.
Para lograr esta conjunción de arte y diálogo se pidió asesoramiento de un equipo de especialistas en museos convocados por el mismo Instituto de Cultura y Arte. “Este equipo está conformado por personas que han estado en la Coordinación Nacional de Artes Visuales, pero también en laboratorio Arte Alameda y que tienen experiencia en la gestión de espacios de arte contemporáneo”, explicó Hinojosa Rebolledo.
Ya se trabaja en las muestras de los siguientes artistas. Esteban Hinojosa dejó en claro la manera en que se seleccionará al próximo creador: “Tenemos algunas ideas, algunos nombres anotados; sin embargo, está por definirse bien, detalladamente, cuál va a ser ese proceso, aunque yo estoy apoyando la convocatoria abierta”, que tendría una condicionante: “la disponibilidad de dialogar”.
“No estamos convocando artistas que solamente quieran venir a montar la obra, sino artistas que quieran intervenir siempre en torno a un diálogo con los artistas de aquí”, advirtió.
Subrayó que aquéllos que estén dispuestos a crear estos diálogos son los que pasarán los primeros filtros, para posteriormente comunicarles la decisión.
Al tener en la Península más espacios de esta índole se podría pensar en un asunto de competitividad, pero la realidad es muy diferente. “Nos entenderemos como una red de apoyo, tanto con el espacio de arte contemporáneo de Quintana Roo como con el Macay (en Mérida); tendremos que hacer alianzas para fortalecernos y que la región completa se presente ante el resto de México o, incluso, de toda Latinoamérica como un espacio en donde sí se utiliza el arte para reflexionar”, apuntó.
Para generar el entusiasmo por el arte en el público, Hinojosa Rebolledo anticipó que se trabajará para darle promoción al museo. ¿Cómo? A través de visitas de estudiantes, público de inexpertos y expertos para que se vaya generando curiosidad y el espacio cobre relevancia.
Con respecto al consumo de arte contemporáneo, el director destacó que siempre genera curiosidad y, por ende, visitas, pero que su fin no es lo estético. No se trata “de una colección de objetos bonitos, se trata de una narración en diversos soportes, que pueden ser audiovisual, escultura, performance, y que propone reflexiones profundas que solo el arte mismo puede convocar”.
Incomprendidos
“Es por eso que a veces los museos de arte contemporáneo son juzgados superficialmente e incomprendidos; pero esa misma incomprensión que generan ya es un movimiento en el interior del ser humano que promueve la reflexión y esa respuesta que se da es una prueba de la pertinencia de los museos de arte contemporáneo”.
“Nos urge que toda la región peninsular, los campechanos por supuesto, nos enfrentemos al arte con mucha más plasticidad, es decir, que sea una herramienta nuestra, no siempre una herramienta que venga de fuera; que ganemos autoridad sobre los procesos artísticos que vienen a dialogar con nosotros, porque vienen a confrontarnos y creo que este tipo de espacios hace que las sociedades ganen capacidad de hablar de arte”.
Para disfrutar de este nuevo espacio se contará con un horario específico de visitas: de martes a domingo de 10 de la mañana a 7 de la noche, las mismas que maneja “El Palacio”, el cual es el Museo de Fortificaciones, Comercio y Navegación, que a través de proyecciones, maquetas y exhibiciones interactivas explica la importancia que tuvieron para Campeche las rutas que pasaban por su puerto. Se cuenta incluso con un barco simulador.
El MACC ocupará dos salas de este museo que ya no le resultaban operativas, pues su acervo tecnológico sufrió daños, por lo que se decidió darle una nueva vida con el arte contemporáneo.
Se dispuso de cerca de medio millón de pesos para rehabilitar estas dos salas y dejarlas en condiciones adecuadas. Dentro de este presupuesto se incluyó el proceso de restauración de obras de Olga Dondé, pues algunas ya presentaban daños por la humedad y la acidificación e, incluso, la invasión de microbios y hongos, por lo que fue necesario su intervención.
Esteban Hinojosa invitó a los lectores a ser parte de este nuevo espacio museístico. “Vengan a disfrutar de este esfuerzo que estamos haciendo en beneficio de toda la población de la Península”.
“Con su visita, sus comentarios y sus recomendaciones nos ayudan a avanzar en el cumplimiento de este objetivo, de hacer una región peninsular capaz de ofrecerle a todo México y a todo el mundo, diálogos en clave artística sofisticados, interesantes y muy originales”.— Eunice Cruz Molina



