La evolución de la ciudad es recreada por 24 artistas visuales que, entrelazando pintura y fotografía, presentan cómo éramos y cómo somos en Mérida.
Este encuentro de formatos reflexiona en aquello que los habitantes de la capital yucateca han construido y lo que sigue en proceso.
Bajo el título “Reinterpretaciones pictóricas: Un juego de luz y sombra”, la muestra, de entrada gratuita, se inaugurará hoy durante la Noche Blanca en el ala sur del primer piso del Museo de la Ciudad, donde podrá visitarse hasta el lunes 30.
Las fotos que las pintoras reinterpretan provienen del acervo de la Fototeca Pedro Guerra e incluyen imágenes de la década de 1950, que permiten comparar pasado y presente de la ciudad.
Las pinturas están hechas en diferentes técnicas y narran historias significativas para sus creadoras, que plasman emblemas de la ciudad, como la Catedral, el Teatro Peón Contreras y el Ateneo Peninsular.
Mediante óleo, acrílico, lápiz, tela y papel, las piezas capturan la esencia urbana y comparten el patrimonio que marcó la vida de las artistas y ahora es visto con una mirada renovada.
Los trabajos de las pintoras resaltan la transformación de la ciudad y celebran los monumentos que vieron mientras crecían y que ahora aprecian con una nueva perspectiva.
Manuel May Tilán, coordinador de las expositoras y curador de la muestra, indicó que en los cuadros y las fotografías “se ve lo que era la ciudad antes de la gran destrucción que ha sufrido, pero también se aprecian las nuevas edificaciones”.
“Es una forma de conocer el acervo (de la Fototeca Guerra) visto desde una perspectiva contemporánea, una reinterpretación nostálgica desde el recuerdo”.
La muestra podrá visitarse de martes a viernes, de 9 a.m. a 6 p.m., y sábados y domingos, de 9 a 2.— Vanessa Argáez Castilla
Artes visuales Detalles
Esta noche se inaugura “Reinterpretaciones pictóricas: un juego de luz y sombra”.
Autorretrato
Ricardo Pat Chan, investigador de la Fototeca Pedro Guerra, consideró que la muestra “es un proceso de conocernos y reconocernos, un autorretrato de lo que somos como meridanos y también de lo que reciben quienes nos visitan”.
Reconocimiento
“Es reconocer la riqueza que nos rodea, el tránsito que hacemos como ciudadanos y lo que somos como arquitectura, como personas, dentro de esta ciudad que transitamos juntos”.
