MÉXICO.— Algo que parece una simple costumbre a la hora de dormir, es hacerlo abrazado a una almohada, pero sabías que este hábito revelaría que la persona en realidad tiene necesidades emocionales.
Asimismo, según la psicología, dormir abrazado a la almohada podría significar el apego a las relaciones personales que sostenemos. Para conocer un poco más del por qué haz adoptado esa postura al dormir, continúa leyendo….
¿Es malo dormir abrazado a la almohada? Qué significa
De niños abrazar objetos como peluches y/o sábanas es promovido como una manera de brindarle al menor seguridad. Pero la cosa cambia cuando ya eres adulto y necesitas algún objeto para conciliar el sueño.

Y es que según la psicología, la postura que adoptas al dormir refleja rasgos internos de nuestra personalidad.
Por ejemplo, dormir boca arriba se asocia con personas que buscan el control y la independencia, mientras que quienes duermen en posición fetal suelen ser más sensibles y buscan protección.
Sin embargo, hay una postura en particular que revelar otros aspectos interesantes sobre nosotros, esta es: dormir abrazado de la almohada.

La psicología dice que este gesto tiene un significado más profundo que el de buscar confort a la hora de dormir. Más bien esta postura podría estar vinculada a cómo nos relacionamos con los demás y a nuestro estado emocional.
Es decir, abrazar una almohada al dormir puede reflejar la necesidad de recrear sensaciones de contacto físico que generan seguridad y protección.
Esta postura también puede estar relacionado con la búsqueda de afecto en momentos de estrés o ansiedad.

La almohada puede ser una “herramienta” para manejar sentimientos de soledad. De igual modo, ésta puede ofrecer “autocalma”, y ayudar a sentirse menos vulnerable y más seguro.
También puede actuar como un mecanismo de afrontamiento, lo que a su vez ayuda a liberar tensiones acumuladas y proporcionar una sensación de alivio emocional, que ayudará a un mejor descanso.
Y aunque la psicología ha puesto especial atención en esta postura al dormir, tampoco significa que todos estén teniendo problemas emocionales.

En ocasiones sí podría simplemente reflejar en la búsqueda de una posición que puede alinear mejor el cuerpo, o ayudar a reduciendo dolores musculares y/o favorecer el sueño reparador.
Asimismo, dormir abrazado a la almohada podría estar asociado con recuerdos nostálgicos, vinculados a la infancia o momentos felices del pasado; dormir de esta manera también puede desencadenar emociones reconfortantes ligadas a estos recuerdos.
No obstante, la psicología sugiere que si eres una persona que requiere continuamente una almohada para dormir tranquilamente o se siente angustiada sin ella, podría ser necesario visitar a un psicólogo profesional, y explorar más a fondo nuestro sentimientos.
*Con información de El Confidencial e Infobae.
