Fiel a su devoción, la comunidad participó anoche en la subida de la imagen de la Virgen de Guadalupe en el santuario diocesano del barrio de San Cristóbal, dando cierre a los festejos dedicados a la Madre de Dios.
Desde su bajada en noviembre pasado, la imagen de la Morenita del Tepeyac permaneció en un nicho temporal ubicado a un costado del altar.
Los custodios tomaron a la imagen del nicho —adornado con flores— y la pasearon por el pasillo central del templo, de ida y vuelta.
Entre el canto de “La Guadalupana”, la imagen recorrió las instalaciones del centenario templo en medio de muestras de veneración.
Entre fuertes aplausos, los custodios subieron otra vez a Nuestra Señora de Guadalupe a su nicho habitual.
La subida de la imagen se realizó al concluir la ceremonia eucarística oficiada por el presbítero Gilberto Pérez Ceh, párroco del santuario guadalupano. Con el sacerdote celebró el presbítero Fernando Valdez Soberanis, vicario del templo.
A la Guadalupana pidieron su intercesión ante Dios y dieron gracias por los favores recibidos.
En la homilía de la misa, el padre Gilberto Pérez recordó que todas nuestras acciones tienen consecuencias. “Lo sabemos porque todo acto tiene un efecto, es una ley; si yo no sigo los mandamientos de Dios, si no sigo los caminos de Dios, ¿qué va a pasar? Va a haber consecuencias, no puede ser que no haya consecuencias”, advirtió.
Recordó que ya transcurre la segunda semana del tiempo de Adviento, “aunque con tantas fiestas parece que ya estamos en Navidad, pero estamos, recuerden, en un tiempo de preparación. ¿Cuáles son los mandamientos de Dios que debo cumplir?, ¿cuál es el camino que me va marcando Dios? y ¿cómo le estoy respondiendo?”.
Pidió mirar la vida de los santos, mártires, apóstoles y de la Santísima Virgen. En todas “encontramos siempre un sí a Dios, un cumplimiento de la voluntad de Dios y realmente en ellos se cumple lo que dice el profeta Isaías: ‘Será tu paz como un río y tu justicia’”.
“Si nosotros cumpliéramos los mandamientos de Dios, si nosotros siguiéramos el camino de Dios, tendríamos paz en nuestra conciencia”, continuó.
Al final de la misa, el padre Gilberto Pérez recordó que el 25 de diciembre el papa Francisco abrirá el Año del Señor por el 2025o. aniversario de nacimiento y el día 29 el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega hará lo mismo en esta ciudad.
Durante el Año Jubilar quienes peregrinen hacia santuarios —como el de Nuestra Señora de Guadalupe o la Catedral—, entre otros, podrán ganar indulgencia plenaria.— CLAUDIA SIERRA MEDINA



