ROMA (EFE).— El Corredor Vasariano, el pasillo privado sobre el Ponte Vecchio de Florencia que era usado por los antiguos soberanos del Renacimiento para cruzar el río discretamente y tener una de las mejores vistas de la ciudad, se volverá a recorrer tras ocho años cerrado por obras para garantizar mayor seguridad y una nueva iluminación.
La Galería de los Uffizi, donde se inicia el pasillo, informó que se volverá a acceder al espacio con una entrada especial: desde la Galería de Estatuas y Pinturas se caminará por el Ponte Vecchio sobre el río Arno y se saldrá al del Jardín de Bóboli en el Palazzo Pitti.
Con una longitud de unos 750 metros, el corredor fue construido por el arquitecto Giorgio Vasari en 1565 y los gobernantes lo utilizaban para llegar tranquilamente al Palazzo Vecchio, sede entonces del gobierno, sin exponerse a riesgos para su seguridad y mantener así la mayor discreción.
“Más que un viaje, será un auténtico salto en el tiempo de casi medio milenio, cuando se creó el corredor”, dijeron sus responsables.
Inversión
La restauración ha necesitado 18 meses de estudios, 23 informes de especialistas, 2,435 fotografías, decenas de pruebas y ensayos sobre los materiales y ha costado 10 millones de euros (200 millones de pesos), a los que hay que sumar un millón de dólares (20 millones de pesos) donado en 2023 por el empresario estadounidense Skip Avansino.
El nuevo trazado del corredor garantiza la total accesibilidad a las personas con discapacidad, con un sistema integrado de rampas, plataformas y ascensores que permiten salvar fácilmente cualquier desnivel a lo largo del itinerario y dispone de iluminación LED de bajo consumo energético y se encuentra totalmente videovigilado.
Entre las principales intervenciones previstas por el proyecto, se encuentra la creación de nuevas salidas de emergencia.
“Después de ocho años de espera, la reapertura del Corredor Vasari ofrece a Florencia y a Italia una obra maestra dentro de una obra maestra. Creado por el genio de Giorgio Vasari para conectar la residencia de los Medici del Palacio Pitti con la sede del gobierno del Palacio Vecchio, ofrece un paseo panorámico impresionante en el corazón de una ciudad sin igual”, explicó el ministro de Cultura, Alessandro Giuli.
El director de los Uffizi, Simone Verde, añadió por su parte que “los visitantes que lo deseen podrán pasar de un lado al otro del Arno, apreciando en toda su extensión la inmensidad, la coherencia y la riqueza de la ciudadela del poder y las artes de los Medici”.
Este recorrido aéreo, único en el mundo, nació por iniciativa del duque Cosme I de Medici en 1565 con motivo del matrimonio de su hijo Francesco con Juana de Austria. Las obras para su construcción duraron apenas cinco meses. No es casualidad que el corredor de Vasari se llame también ‘passetto’ florentino. De hecho, para su construcción el duque y el arquitecto se inspiraron en el famoso ‘passetto, construido durante el papado de Alejandro V (1415-17) en Roma, que conecta el palacio vaticano con el Castillo de Sant’Angelo, conocido por poner a salvo la vida del Papa Clemente VII, nacido Giulio de’ Medici, quien logró escapar del ejército de Carlos V durante el saqueo de Roma en 1527 utilizando este pasaje secreto.
