José María Morelos y Pavón
El 22 de diciembre de 1815 fue fusilado José María Morelos y Pavón en Ecatepec Credit: Segob

CIUDAD DE MÉXICO.— El 22 de diciembre de 1815, en San Cristóbal de Ecatepec, Intendencia de México, fue fusilado el general José María Morelos y Pavón, prócer de la lucha de Independencia de México.

De acuerdo con información del portal web de la Secretaría de la Defensa Nacional, el General insurgente conocido como el “Siervo de la Nación”, fue uno de los líderes independentistas que entregó su vida por la libertad de la patria.

José María Morelos nació en la villa de Valladolid, hoy llamada Morelia en su honor, el 30 de septiembre de 1765. Fue sacerdote, militar y político novohispano.

Estudió en el Colegio de San Nicolás y en 1789 entró al seminario de Valladolid, donde se ordenó en 1795. En 1799 fue nombrado cura de Carácuaro, donde permaneció hasta 1810.

Decidió unirse al movimiento por la independencia de México, convocado por el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, el 16 de septiembre de 1810.

El 20 de octubre de 1810, el propio Miguel Hidalgo lo comisionó para dirigir la insurrección en el sur de la Nueva España.

Su principal encomienda fue ocupar el puerto de Acapulco, considerado estratégico para la comunicación de la Nueva España.

Sentimientos de la Nación

El 14 de septiembre de 1813, Morelos presentó ante el Congreso de Chilpancingo, los “Sentimientos de la Nación” documento en el que plasmó sus ideales para el nuevo proyecto de nación.

Fusilamiento de José María Morelos y Pavón
Fusilamiento de José María Morelos y Pavón Credit: Ayuntamiento Morelia

Fusilamiento de José María Morelos y Pavón

En el portal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México se publicó un documento sobre el fusilamiento de José María Morelos que explica que, la travesía de su captura comenzó cuando José María Morelos, con la finalidad de poner a salvo al Congreso de Apatzingán del constante acoso del ejército realista, decidió partir de Uruapan hacia Tehuacán, Puebla. Después de haber recorrido un largo camino, Morelos decidió descansar con sus tropas en el poblado de Temalaca –entonces Guerrero; hoy estado de Puebla–. Las tropas virreinales que acampaban en el municipio de Tenango del Río se enteraron de que los insurgentes seguían la ruta del río Mezcala rumbo a Tehuacán encabezados por Morelos, Nicolás Bravo y José María Lobato, quienes buscaban un refugio donde descansar.

El 5 de noviembre de 1815, al amanecer, los realistas comenzaron la persecución. Ese mismo día, al salir hacia Pilcaya, Morelos fue alcanzado y atacado por la columna de Manuel de la Concha en Temalaca.

Superado en número de soldados y en armas, fue hecho prisionero por Matías Carrasco, antiguo insurgente; no obstante, los miembros del Congreso lograron escapar.

Una vez capturado fue trasladado al poblado de Ecatepec, lugar donde se le formaron 3 procesos, se le degradó de su condición de sacerdote y se le condenó a la pena de muerte.

Morelos no reconoció haber cometido asesinato alguno, argumentando que en todos los casos sus actos obedecían a hechos de guerra legalmente sancionados como ejecuciones por el Congreso. Asimismo, rechazó las excomuniones, pues no correspondían a medios de apremio en una nación independiente. En su confesión, Morelos se declaró inocente de todos los cargos que se le imputaban: desde la herejía y la rebelión hasta el asesinato, sin embargo, el 20 de diciembre el virrey Calleja emitió la sentencia de muerte de Morelos.

En el cuarto donde fue recluido escribió una carta a su hijo Juan Nepomuceno Almonte:

Mi querido hijo Juan:

Tal vez en los momentos que esto escribo, muy distante estarás de mi muerte próxima. El 5 de este mes de los muertos he sido tomado prisionero por los gachupines y marcho para ser juzgado por el Caribe Calleja. Morir es nada cuando por la patria se muere, y yo he cumplido, como debo con mi conciencia y como americano. Dios salve a la Patria, cuya esperanza va conmigo a la tumba. Sálvate tú, y espero contribuyas con los que quedan aún a terminar la obra que el inmortal Hidalgo comenzó. […] Tú recibe mi bendición […]. Tu padre, José María Morelos […]”

El 22 de diciembre de 1815, día de su ejecución, las campanadas de una iglesia sonaron a las tres de la tarde; entonces, su custodio, Manuel de la Concha, entró por él. Sin oponer resistencia alguna, el héroe de la Independencia salió del cuarto y caminó hacia el lugar de fusilamiento. Después de haber luchado cinco años en la Guerra de Independencia de México, se encontraba solo, acusado de traición al rey. Así, en cumplimiento a la orden del virrey Félix María Calleja, el general José María Morelos y Pavón fue fusilado en San Cristóbal Ecatepec.

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