Queridos amigos, hemos pasado Nochebuena y Navidad, y ahora nos preparamos para el Día de los Santos Inocentes y las celebraciones de fin de año. Este 2024 ha sido un año con experiencias variadas: para algunos fue positivo, mientras que para otros presentó retos. Como es habitual, estamos inmersos en la dinámica de las fiestas: el fin de las clases, los adornos, las invitaciones, decidir en qué casa pasaremos Año Nuevo y, por supuesto, los regalos. En esta última tarea, el estrés puede comenzar a acumularse: ¿qué regalar a cada persona?
Una opción diferente y siempre bien recibida es regalar vinos, que durante estas fechas destacan en la mesa de todos. Si estás pensando en qué vino elegir, lo primero es conocer a la persona que lo recibirá, especialmente en estas épocas de intercambios en los que a veces no sabemos qué obsequiar. Es útil considerar aspectos como el género, los hábitos, la edad y el estilo de vida de quien recibirá el regalo para seleccionar un vino que sea de su agrado. Aquí van algunas sugerencias:
Para hombres de 35 a 45 años con un estilo de vida sano, bajo consumo de picante y no fumadores, un syrah es ideal porque tiene características especiadas y una acidez moderada, perfecta para paladares equilibrados. Para hombres de 35 a 45 años con una vida más agitada, sedentaria o con hábitos como fumar, recomiendo un cabernet sauvignon, ya que por su carácter robusto ayuda a limpiar el paladar, especialmente si consumen alimentos con alto contenido graso.
Para mujeres jóvenes (21 a 30 años), sus favoritos son los vinos rosados suaves y perfumados, que combinan perfectamente con ensaladas y platillos ligeros.
Para mujeres de 31 a 43 años, en su mayoría mamás y trabajadoras, recomiendo un tempranillo crianza de Ribera del Duero o Castilla-La Mancha. Estos vinos, con notas de fruta y un dulzor agradable, son ideales para disfrutar después de una jornada intensa.
Las mujeres de 44 a 65 años recibirán con agrado un vino porque valoran los beneficios de esta bebida en aspectos relacionados a la salud y estética, ya que cada copa que paladean está llena de antioxidantes, que retrasan el envejecimiento celular, ayudan a combatir el colesterol y fortalecen el corazón.
Un buen vino como regalo es más que un presente, es una muestra de aprecio y agradecimiento.
En este cierre de año, quiero expresar mi gratitud a quienes compartieron esfuerzos y momentos a lo largo de 2024. Finalmente, les recuerdo que si van a beber, háganlo con moderación. Hay muchas maneras de celebrar, y siempre debemos regresar a casa para compartir con nuestra familia.
Nos leemos la próxima semana con el “recuento de los daños” y cómo el consumo indebido de alcohol puede afectar nuestra salud. ¡Felices fiestas!
Sommelier.
