El día de la Sagrada Familia se celebra el domingo después de la Navidad y antes del 1 de enero, coincidiendo con la Solemnidad de María, Madre de Dios. Durante esta festividad se conmemora la vida de Jesús, María y José, resaltando la importancia de la unidad y los valores familiares.
Así, ayer, la iglesia de la Sagrada Familia llevó al cabo su fiesta patronal, presidida por el presbítero Ricardo Ordóñez, rector de esta parroquia de Avenida Cupules.
En su mensaje, el sacerdote reflexionó sobre el significado de esta celebración, destacando que la Sagrada Familia representa un modelo para todas las familias cristianas.
Durante la misa, el presbítero señaló que “hoy celebramos esta fiesta de la Sagrada Familia, una forma de honrar la vida de José, María y Jesús. Es parte fundamental para nuestra fe. En este año jubilar, de manera especial, nos unimos a la Iglesia convocada por el Papa en este jubileo de la esperanza”.
Añadió que este “es un tiempo para confiar más, encomendar a nuestras familias y trabajar para fortalecerlas, siempre mirando hacia los demás, en caridad, compasión y paz”.
El sacerdote también llamó a la comunidad a aprovechar el tiempo de Navidad, recordando que no es solo un día, sino un periodo litúrgico que culmina con la fiesta del Bautismo de Jesús.
También, enfatizó la importancia de asumir compromisos concretos como cristianos: “No basta con buenas intenciones, debemos tomar acciones concretas para transformar nuestras familias, nuestra comunidad y nuestra fe. Dios ya nos ha dado su gracia, ahora nos toca a nosotros vivir como verdadera familia de Dios”.
El Año Jubilar o Año Santo es una celebración que tiene lugar cada 25 años y ofrece gracias espirituales e indulgencias plenarias para quienes busquen reconciliación y renovación espiritual. Este jubileo, conocido como el Jubileo de la Esperanza, fue inaugurado oficialmente en la Arquidiócesis.
El padre explicó que durante este año jubilar se han abierto las puertas de indulgencia plenaria en la diócesis, uniéndose al llamado global de la Iglesia.
“El jubileo es un tiempo especial, un llamado a vivir nuestra fe con mayor confianza y esperanza, trabajando por una comunidad más generosa y solidaria.”
“Que este Año Jubilar sea una oportunidad para que nuestras familias sean más fuertes, más firmes y más generosas en la fe. Vivamos como una gran familia, como verdaderos hijos de Dios”, concluyó el Pbro. Ricardo Ordóñez.
Durante los próximos días, la Iglesia continuará celebrando momentos clave del tiempo navideño, como la Solemnidad de María, Madre de Dios, el 1 de enero, y la Epifanía del Señor el próximo domingo.
Además, se invita a la comunidad a participar en actividades como la Hora Santa y la adoración al Santísimo, que son momentos de oración y reflexión.— KARLA ACOSTA CASTILLO
