Rafael Alfonso Pérez y Pérez anunció anteayer, mediante un comunicado personal, su renuncia como director del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay), cargo que desempeñó durante cinco años y ocho meses.
En su mensaje, Pérez y Pérez expresó su gratitud hacia la comunidad artística y cultural, los medios de comunicación, instituciones y ciudadanía “que ama y respeta el trabajo creativo”, así como a la Fundación Cultural Macay, A.C., que gestiona el espacio. Su separación del cargo se hizo efectiva el mismo martes 31.
“Quiero manifestarles mi profundo agradecimiento (…) y comunicarles mi renuncia al mencionado encargo, efectiva a partir del 31 de diciembre del presente año”, señala Pérez y Pérez en el comunicado. Asimismo, adelanta que seguirá vinculado al trabajo cultural: “Desde el día 1 de enero del 2025 estaré en otros proyectos vinculados a este ámbito (…) que ocuparán mi labor”.
Aunque no especificó los motivos de su decisión, su gestión al frente del Macay estuvo marcada por desafíos, particularmente relacionados con la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el Ateneo Peninsular.
El histórico edificio, del que el Macay ocupa un espacio, se somete a obras como parte de un proyecto federal que contempla la exhibición de vestigios arqueológicos descubiertos durante la construcción del Tren Maya. Sin embargo, esta iniciativa ha generado controversia entre la comunidad artística y cultural de Yucatán.
En abril pasado, el grupo “Macay para Macay” denunció públicamente la reducción de los espacios operativos del museo a través de una carta respaldada por artistas y ciudadanos.
En ese ocasión, Pérez y Pérez dijo que inicialmente les informaron que solo se abarcarían los anexos del Ateneo utilizados como locales comerciales, pero posteriormente personal del INAH ocupó salas de actividades educativas, exposiciones temporales e incluso el Expoforo, que sería transformado en un jardín.
Además, una obra de gran formato iba a tener que ser retirada para instalar una fuente colonial.
Estas acciones, según el ahora exdirector, habrían limitado las áreas disponibles para el museo, incluyendo vestíbulo y bodegas. La situación provocó la indignación de artistas, que advirtieron que harían protestas durante la inauguración del renovado recinto.
Anna Goycoolea Artís, directora del Centro Yucatán del INAH, declaró que la rehabilitación del Ateneo Peninsular se realizaba de manera coordinada con el Macay: “El Macay formará parte de los museos que conformarán el recinto cultural Ateneo Peninsular, por lo que seguiremos trabajando en conjunto con Elba García (Villarreal), directora de la Fundación Cultural Macay, y el curador Rafael Pérez”.
Sin embargo, estas declaraciones no lograron disipar las preocupaciones de la comunidad artística, que acusó de falta de transparencia a las autoridades. Pérez y Pérez optó por no hacer más comentarios al respecto e indicó que la Fundación Cultural Macay y la Secretaría de Cultura federal serían las instancias responsables de abordar el tema.
A la fecha, tanto la Fundación Macay como la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) mantienen hermetismo sobre la situación, dejando en incertidumbre el futuro del Ateneo Peninsulary su rol como espacio cultural en la región.— Eunice Cruz Molina
