Mi ciudad que me vio nacer, me cobijó, es la muy noble y muy leal ciudad de Mérida, la de Yucatán, la que era conocida por los mayas como T’ho, cuyo significado es cinco cerros y tiempo atrás recibió el nombre de Ichaanzihó.
De mi Mérida querida me vienen a la mente recuerdos en virtud de que sobre los vestigios de los asentamientos mayas fue fundada el 6 de enero de 1542 por don Francisco de Montejo, “El Mozo”, quien la nombró Mérida por las antiguas edificaciones prehispánicas que le recordaron a las ruinas romanas que se conservan en la ciudad homónima de Extremadura, España.
El centro de la ciudad se reservó para la Plaza Mayor y se emplearon las piedras sagradas de los templos indígenas para construir las casas y edificios públicos para los conquistadores, como las Casas Reales y el Cabildo, así como los templos de la nueva fe cristiana, entre los que sobresale la Catedral de San Ildefonso.
Mérida se caracteriza por su arquitectura colonial, existen construcciones de techos altos y grandes ventanas, predominantemente en el actual Centro Histórico, pero sobre todo es reconocida por el color de la cantera, material propio de la región con el que fueron levantados muchos de sus edificios, que hace resaltar aún más la iluminación del Sol, aspecto que le ha valido en nuestros días el sobrenombre de Ciudad Blanca.
El título de Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Mérida fue concedido el 30 de abril de 1605 por el rey de España, Felipe III. En 1618 Mérida, como pocas ciudades de la Nueva España, obtuvo su escudo de armas. En términos heráldicos, el león rampante simboliza majestad, valor y fuerza; el castillo denota grandeza y tenaz resistencia ante el enemigo; el color azul representa virtudes como lealtad y justicia, mientras que el verde significa esperanza, libertad e intrepidez.
Al conmemorarse el 483o. aniversario de la fundación de nuestra ciudad de Mérida rindo un homenaje a todos sus habitantes, a los nacidos en este terruño, como también a los que vinieron a vivir, para que mantengamos nuestras tradiciones de hospitalidad, amabilidad, solidaridad, para que, entre todos los ciudadanos y los diversos órganos de gobiernos, asociaciones civiles, cámaras empresariales, sigamos conservando los valores humanos y sobre todo la seguridad que hoy tenemos en nuestra amada capital de la tierra del Mayab.
Abogado y asesor jurídico. Correo electrónico: hjpvdirector@hotmail.com.
