MADRID (EFE).— Los científicos Anil Jain (Universidad de Michigan) y Michael I. Jordan (Berkeley) fueron galardonados con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento de Tecnologías de la Información y la Comunicación por su contribución a la biométrica (reconocimiento facial o dactilar) y por sentar las bases del aprendizaje automático, respectivamente.
El reconocimiento conjunto fue anunciado ayer en la sede de la Fundación BBVA en Madrid con presencia del nutrido grupo de expertos internacionales en el campo de las tecnologías de la información que seleccionó a los premiados entre las 41 candidaturas recibidas en esta categoría en la edición número 17 de los premios.
Padre de la biometría
El investigador de origen indio Anil Jain está considerado el “padre científico” de la biometría por introducir el rigor científico al reconocimiento de las huellas dactilares y faciales.
Estableció el reconocimiento de patrones para identificar de forma precisa a cada persona, y sus hallazgos, como él mismo compartió en una videoconferencia con la Fundación BBVA tras conocer el fallo, han sido fundamentales para tomar medidas en los campos de la seguridad, la defensa, la criminalística y el acceso cotidiano a las tecnologías (en celulares y tabletas).
“Su contribución alcanza todos los aspectos de la vida cotidiana”, subrayó el presidente del jurado Joos Vandewalle, de la Real Academia Flamenca de Ciencias.
Michael I. Jordan, por su parte, está considerado el científico más influyente en el ámbito del aprendizaje automático. Conectó la probabilidad y la estadística para sentar los principios matemáticos que rigen los modelos de inteligencia artificial generativa, que hoy utilizan plataformas como ChatGPT, y los sistemas de recomendación de las plataformas de contenidos y ventas comerciales.
Jordan se formó inicialmente en psicología y pronto se interesó en la aplicación de grandes cantidades de datos a las ciencias cognitivas. Su carrera ilustra la forma en que la combinación de disciplinas puede dar lugar a grandes logros científicos.
Pionero en inteligencia artificial, el trabajo de Jordan aprovecha el poder del aprendizaje humano y automático para resolver problemas de enormes proporciones, y le ha llevado a ser considerado uno de los investigadores más influyentes de toda la Historia en las ciencias computacionales.
Retos a futuro
Jain demostró también hasta que punto las huellas dactilares de dos personas pueden ser similares. En esa línea, dijoen su conexión con Madrid que uno de los retos presentes de la biometría es seguir mejorando la precisión para evitar que las autoridades detengan por error a personas cuyas huellas o cara puedan coincidir con las encontradas en el lugar de un delito.
Jordan, quien acaba de asumir la cátedra “Mercados y aprendizaje automático” en la Fundación IRIA de París, apuntó que el gran desafío del aprendizaje automático en la actualidad es perfeccionarse en condiciones de incertidumbre, como un contexto económico o industrial cambiante.
En respuesta a preguntas de los periodistas, Jordan negó que plataformas como ChatGPT o similares hagan a las personas menos inteligentes: “Su objetivo es apoyar y complementar nuestra inteligencia”.
De un vistazo
Identificar desde drones
Actualmente, Anil Jain estudia cómo reconocer a las personas a partir de imágenes de drones, en las que sus rostros no son necesariamente reconocibles pero con las que se pueden emplear otros datos como la forma del cuerpo, la manera de caminar, etcétera.
Aprueba ley europea
El premiado destaca la ley europea de privacidad como ejemplo a seguir para asegurar que los datos se obtengan y se compartan con el consentimiento de los usuarios: “El reglamento europeo ha cambiado la manera que tenemos de procesar los datos personales”.
Los empodera
Michael I. Jordan considera que “es ciencia ficción pensar que los robots vayan a tomar el relevo de los humanos y nos sustituyan”. Por el contrario, confía en los beneficios que puede traer esta tecnología al “empoderar” con una nueva forma de inteligencia colectiva.
