“En la Península se hace buena ciencia, pero se requiere mayor inyección financiera para subir el número de investigaciones, científicos, publicaciones y equipamiento”, señala el doctor César Guzmán Tovar.
El experto aborda el tema en el libro “Enfermedades ensambladas. Prácticas sociotécnicas en la Península de Yucatán”, que presentará el 7 de febrero próximo, a las 5 de la tarde, en el Cephcis de la UNAM.
En entrevista con el Diario, el doctor Guzmán, profesor del departamento de Humanidades y Sistemas Sociales de la ENES Mérida, explicó que “enfermedades ensambladas” es un juego de palabras que utiliza para referirse a las enfermedades emergentes, es decir, aquéllas que surgen en un momento y lugar específicos debido a diversos factores biológicos, humanos y zootécnicos, como por ejemplo el Covid-19.
“En mi libro analizo cómo científicos en la Península de Yucatán han investigado estos padecimientos durante más de un siglo”, dijo el doctor Guzmán, cuya línea de investigación está centrada en la coproducción de conocimientos y subjetividades científicas.
A la pregunta de qué lo motivó escribir el libro, señaló que había estudiado cómo los investigadores de ciencias sociales generan conocimiento y luego exploró la biotecnología y su práctica en la ciencia.
“Cuando llegué a Yucatán para trabajar en la universidad presenté un proyecto a la UNAM sobre la producción del conocimiento científico en laboratorios y trabajos de campo. Justo en ese período comenzó la pandemia de Covid-19, lo que me llevó a preguntarme cómo se estaba investigando no solo el Covid-19, sino también otras enfermedades emergentes o reemergentes, como el zika, el chikungunya, la tuberculosis y el sida, que aún es pandemia global”.
Agregó que le interesó comprender cómo los científicos en la Península investigan y colaboran para minimizar el impacto de esas enfermedades. Uno de los principales hallazgos de su investigación fue la larga tradición en la Península de Yucatán en el estudio de enfermedades emergentes, desde el siglo XVIII e incluso antes.
“Existe un conocimiento científico y médico consolidado en la región, lo que ha permitido la generación de una trayectoria institucional e individual significativa”.
El doctor Guzmán añadió que instituciones como la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), el Centro de Investigaciones Regionales “Doctor Hideyo Noguchi” y la UNAM han sido fundamentales en estos estudios.
Sobre cuál es el panorama de la ciencia peninsular, aseguró que desde una perspectiva nacional la Península es una periferia en términos de investigación, ya que el centro del país cuenta con mayores recursos y tradición científica, “a nivel internacional, la ciencia que se produce en Yucatán tiene dificultades para impactar en otros países”.
“Si bien hay colaboraciones con investigadores de Estados Unidos y Europa, éstas no siempre son horizontales: muchas veces los científicos extranjeros plantean teorías mientras los investigadores locales se limitan a recolectar datos”.
Resaltó que es necesario fortalecer la autonomía científica de la región y propiciar colaboraciones más equitativas. “Al comprender su trabajo cotidiano en laboratorios y en campo, se busca generar información útil para la formulación de políticas públicas en ciencia y tecnología, adaptadas a las necesidades de la región”. Por último, subrayó que es importante fortalecer la investigación en Campeche y Quintana Roo, descentralizar la producción de conocimiento y mejorar el financiamiento de las ciencias médicas y de la salud. “También es crucial entender que los científicos no solo trabajan en laboratorios aislados, sino que tienen una fuerte vinculación con la sociedad. Mi libro busca visibilizar ese trabajo cotidiano y promover una mayor inversión en investigación para fortalecer la ciencia en la región”.— IVÁN CANUL EK
Libro Más detalles
El libro “Enfermedades ensambladas” se presentará el 7 de febrero en Mérida.
Lectores
La obra está dirigida principalmente a académicos, investigadores y estudiantes de Ciencias Sociales interesados en la producción del conocimiento científico. Sin embargo, señaló el autor, se escribió en un lenguaje accesible para que cualquier persona interesada en el tema pueda comprender cómo trabajan los científicos en Yucatán.
Objetivo
Y es que el propósito del libro, apuntó, es analizar cómo se investigan las enfermedades emergentes en la Península de Yucatán y qué prácticas sociotécnicas llevan al cabo los científicos.
