En el marco de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia católica celebrará la Jornada Mundial de Oración por los Enfermos el próximo martes 11.
Con este motivo, en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la colonia Miguel Alemán, el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, celebrará la misa a las 17 horas.
El padre Alejando Álvarez Gallegos invitó a la comunidad a esta celebración eucarística en la que se ora por todos los enfermos.
“Invitamos a las familias para que puedan llevar a sus enfermos a esta misa porque vamos a administrar el sacramento de la unción de los enfermos”, indicó.
Detalló que la unción se hará durante la misa con el óleo de los enfermos.
Ésta se trata de una Jornada que el papa Juan Pablo II instituyó en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, patrona de los enfermos.
La misa se ha celebrado en las comunidades en que ha estado de servicio el padre Álvarez Gallegos, quien recordó que la enfermedad es algo que todos los seres humanos experimentan en algún momento de su vida.
“La enfermedad nos hace sentir dolor, sufrimiento, no solamente físico, sino sobre todo emocional y también puede ser espiritual y puede afectar la vivencia de la fe. Cuando nos toca la enfermedad grave, crónico-degenerativa, nos hace dudar”.
Son en estos momentos, afirmó el sacerdote, cuando el enfermo necesita consuelo, alivio, compañía, empatía y, sobre todo, la oración de la Iglesia que sostiene.
“Jesús nos da muchos testimonios de cómo vivía su ministerio con los enfermos, cómo se acercaba, los curaba, sanaba y les devolvía su dignidad, los reintegraba a la comunidad porque el enfermo era un marginado, pero Jesús con su palabra, su gracia y su presencia le devolvía la dignidad”.
En esta Jornada “el enfermo se siente cercano a la Iglesia; la Iglesia ve por sus enfermos y alivia el dolor que están viviendo; también acompaña a sus familiares”, continuó.
Para los cuidadores
En la entrevista, agregó que esta Jornada también es una invitación para todas aquellas personas que cuidan de enfermos “porque cuidar un enfermo conlleva mucha paciencia, mucha calidez, mucha fortaleza; la misa quiere ser un llamado a las personas que cuidan a los enfermos, a sus familias que están velando por ellos”.
“La oración es importante en la vida sobre todo en la enfermedad”, subrayó el padre Alejandro Álvarez, coordinador diocesano para la Pastoral de la Salud, Vida y Adultos Mayores.
Para recibir la unción hay que ser mayores de 65 años de edad o padecer alguna enfermedad.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
