En un teléfono se observa el mapa de la zona del Golfo de México, que se ha convertido en tema de una polémica porque Donald Trump ordenó que se nombrara “de América”
En un teléfono se observa el mapa de la zona del Golfo de México, que se ha convertido en tema de una polémica porque Donald Trump ordenó que se nombrara “de América”

WASHINGTON (AP).— ¿Qué hay en un cambio de nombre, después de todo? Las aguas bordeadas por el sur de Estados Unidos, México y Cuba serán críticas para las rutas de navegación y los vacacionistas, ya sea que se llame el Golfo de México, como ha sido durante cuatro siglos, o el Golfo de América, como ordenó Donald Trump.

La cima más alta de América del Norte seguirá dominando Alaska, ya sea que se llame Denali, como ordenó el expresidente Barack Obama en 2015, o que vuelva a llamarse Mt. McKinley como también decretó Trump.

Pero las afirmaciones territoriales de Trump, que se ajustan a su visión del mundo de “Estados Unidos primero”, provocaron una ronda de reconsideraciones de cartógrafos y profesores, burlas en las redes sociales y sarcasmo de al menos otro mandatario mundial.

Y aunque el gobernador de Florida, Ron DeSantis, escribió el “Golfo de América” en un documento oficial y algunos otros estados adyacentes al golfo estaban considerando hacer lo mismo, no queda claro cuántos otros decidirán adoptarán la medida de Trump.

Claudia Sheinbaum bromeó diciendo que si Donald Trump seguía adelante con el cambio de nombre, México renombraría a América del Norte como “América Mexicana”. Después lo suavizó: “Para nosotros sigue siendo Golfo de México y para el mundo entero sigue siendo Golfo de México”.

La política de los mapas

Las líneas en los mapas son inherentemente políticas, pues son representaciones de los lugares que son importantes para los seres humanos y esas prioridades pueden ser delicadas y controvertidas, más en un mundo globalizado donde múltiples naciones a menudo comparten los mismos mapas.

No hay un esquema acordado para nombrar límites y características en la Tierra.

“Denali” es el nombre preferido de la montaña para los nativos de Alaska, mientras que “McKinley” es un homenaje al presidente William McKinley, designado a finales del siglo XIX por un buscador de oro. China ve a Taiwán como su propio territorio y los países que rodean lo que Estados Unidos llama el Mar del Sur de China tienen varios nombres para el mismo cuerpo de agua.

El Golfo Pérsico ha sido ampliamente conocido por ese nombre desde el siglo XVI, aunque el uso de “Golfo” y “Golfo Arábigo” es dominante en muchos países del Oriente Medio. El gobierno de Irán, anteriormente Persia, amenazó con demandar a Google en 2012 por la decisión de la compañía de no etiquetar el cuerpo de agua en absoluto en sus mapas. Muchos países árabes no reconocen a Israel y en su lugar lo llaman Palestina. Y en muchos comunicados oficiales, Israel llama a Cisjordania ocupada por su nombre bíblico, “Judea y Samaria”.

Los estadounidenses y los mexicanos divergen en cómo llamar a otro cuerpo de agua clave, el río que forma la frontera entre Texas, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Los estadounidenses lo llaman el Río Grande; los mexicanos lo llaman el Río Bravo.

La orden ejecutiva de Trump, titulada “Restaurar nombres que honran la grandeza estadounidense”, concluye así: “Es de interés nacional promover la extraordinaria herencia de nuestra nación y asegurar que las futuras generaciones de ciudadanos estadounidenses celebren el legado de nuestros héroes estadounidenses. La denominación de nuestros tesoros nacionales, incluyendo maravillas naturales impresionantes y obras históricas de arte, debe honrar las contribuciones de estadounidenses visionarios y patrióticos en el rico pasado de nuestra nación”.

Pero, ¿cómo llamar al golfo con una costa de 3,700 millas?

“Supongo que es un mar reconocido internacionalmente, pero (para ser honesto) una situación como ésta nunca ha surgido antes, así que necesito confirmar la convención apropiada”, indicó Peter Bellerby, quien dijo que estaba discutiendo el asunto con los cartógrafos de su empresa en Londres, Bellerby & Co. Globemakers. “Si, por ejemplo, quisiera cambiar el Océano Atlántico por el Océano Estadounidense, probablemente lo ignoraríamos”.

Comunicado oficial

Un portavoz de National Geographic, uno de los cartógrafos más prominentes en Estados Unidos, indicó que la compañía no comenta casos individuales y remitió las preguntas a un comunicado emitido en su página de internet, en el que establece en parte que “se esfuerza por ser apolítica, consultar múltiples fuentes autorizadas y tomar decisiones independientes basadas en una investigación extensa”.

National Geographic también tiene una política de incluir notas explicativas para los nombres de lugares en disputa, citando como ejemplo un cuerpo de agua entre Japón y la península de Corea, al que los japoneses se refieren como el Mar de Japón y los coreanos como el Mar del Este.

En la discusión en las redes sociales, un hilo señaló que la Torre Sears en Chicago fue renombrada como Torre Willis en 2009, aunque todavía es comúnmente conocida por su nombre original.

Un revés

La capital de Pensilvania, Harrisburg, renombró su Market Street como Martin Luther King Boulevard y luego cambió de nuevo a Market Street varios años después, con fuertes quejas en ambas ocasiones. En 2017, el puente Tappan Zee de Nueva York fue renombrado en honor del difunto gobernador Mario Cuomo, lo que generó una gran polémica. El nuevo nombre aparece en los mapas, pero “nadie lo llama así”, señaló otro usuario.

“¿Vamos a empezar a enseñar esto como el nombre del cuerpo de agua?”, preguntó un usuario de Reddit. “Supongo que puedes decirles a los estudiantes que algunas personas quieren renombrar este cuerpo de agua como el Golfo de América, pero todos los demás en el mundo lo llaman el Golfo de México”, fue una respuesta. “Cubre todas tus bases: conocen el nombre basado en la realidad, pero también el nombre que algunos desean”.

Escribió otro usuario: “Lo llamaré el Golfo de América cuando me vea obligado a llamar al puente Tappan Zee el puente Mario Cuomo, lo cual es decir nunca”.

Su postura

The Associated Press, que difunde noticias en todo el mundo a múltiples audiencias, se referirá al Golfo de México por su nombre original mientras reconoce el nombre de Golfo de América. La AP, sin embargo, usará el nombre de Mount McKinley en lugar de Denali; el área se encuentra únicamente en Estados Unidos y como presidente Donald Trump tiene la autoridad para cambiar los nombres geográficos federales de su país.

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