El pasado miércoles 5 tuvo lugar la celebración anual de San Felipe de Jesús, misionero, fraile franciscano, considerado el primer mártir mexicano y el santo patrono de los seminaristas.
El seminario menor San Felipe de Jesús, ante esta fecha célebre para los seminaristas, realizó la fiesta patronal en honor a este santo, realizando distintas actividades desde el miércoles hasta ayer donde hubo misa, verbena, vaquería y kermés. Ayer, finalizando las actividades de esta fiesta patronal, se llevó a cabo la procesión del santo patrono desde el instituto militarizado hacia la capilla del seminario menor, por los miembros de la catequesis infantil y el pastoral de adolescentes, concluyendo con la misa dominical en conmemoración a San Felipe de Jesús.
Esta misa fue presidida por el presbítero Armando Obregón Patrón, contando con la presencia de padres de familia, niños y adolescentes de la catequesis y la comunidad en general.
Durante la homilía, el padre invitó a los niños a participar en la reflexión, donde habló acerca de las situaciones difíciles y cómo poniendo la confianza en Jesús se puede superar cualquier reto.
“Hoy el Evangelio nos habla de cuando tenemos nuestra confianza puesta en Jesús; cuando le pedimos ayuda a él, las cosas que para nosotros parecen imposibles se hacen posibles”.
“La palabra de Dios nos invita a que todas esas cosas en las que pensaste que se te hacen difíciles, cuando le pedimos ayuda a Dios, cuando le pedimos ayuda a su gracia, lo que para nosotros parece imposible, para Dios no lo es. Con su gracia, con su palabra, confiando en la gracia y en la ayuda que Dios nos da, vamos a poder lograr muchísimas cosas, cosas que incluso pueden ser grandes milagros para nosotros y para los demás. Lo que nosotros podemos, Dios transforma en cosas que parece que nunca vamos a poder alcanzar; con su gracia es posible”.
Finalizó la homilía citando la frase de San Pablo: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”. 1 Corintios 15:10.
Al concluir con la celebración, se realizó la rifa de un cuadro de la virgen, donado por una persona de la comunidad. Aprovechando, el presbítero agradeció la colaboración de los fieles en la recaudación de fondos para ayudar a pagar la imagen de San Felipe de Jesús e invitó a que los niños se acerquen a recibir la bendición a través del agua.— KARLA ACOSTA CASTILLO
