Mucha gente vive como si fuese huérfana porque no conoce a Dios Padre, su amor incondicional, que te sorprende, sobrecoge y hace feliz en la vida, expresa Jesús García, periodista español, creyente y divulgador de la fe y del amor de Dios, y quien afirma que no se tiene que esperar a llegar al cielo para comenzar a ser feliz.
El deseo de conocer y compartir el amor eterno de Dios llevó a Jesús García a escribir un libro que posteriormente se convirtió en inspiración para crear un retiro espiritual, en el que comparte sus experiencias de fe. Precisamente este fin de semana lo ofrecerá en Mérida, que ya tiene cupo lleno, y en los últimos dos años lo ha llevado a varios países.
Al hablar del amor de Dios y de que no hay que esperar a llegar al cielo para ser feliz, el entrevistado subrayó que también aquí se puede ser feliz, a pesar de tantas circunstancias adversas que suceden a lo largo de la vida.
—Siempre digo, y lo he aprendido a través de mis hijos (está casado desde hace 10 años y tiene seis hijos), que la paternidad es reflejo del amor de Dios Padre. Yo a mis hijos no les puedo prometer que en esta vida no vayan a sufrir, pero sí que siempre voy a estar a su lado.
—He vivido esa misma promesa de Dios en mi vida. El sufrimiento no me lo puede evitar porque es inherente a la existencia, pero he experimentado su compañía en los momentos más duros. También nos da alegrías, lo que pasa es que de eso nos damos cuenta menos.
—Cuando más sufrimos, Dios no está ausente, el sufrimiento no demuestra la inexistencia de Dios, lo que demuestra el sufrimiento es la existencia del amor.
Dios en la vida cotidiana
Jesús García suele compartir la experiencia de Dios en la vida cotidiana, pues sabe que al final esto se traduce en grandes experiencias porque “cuando Dios acontece en tu vida es sobrecogedor”.
—Interviene en el momento justo ayudándote en un momento concreto o presentándote a la persona adecuada, en fin, la providencia es misteriosa, caprichosa a veces, pero muy inteligente y muy sorpresiva.
Recuerda que en la Biblia, en el Génesis, está escrita la frase que dice que Dios creó a Adán y de repente dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”, entonces creó a la mujer. Uno de sus amigos madrileños hace un juego de palabras con esta cita de la Biblia y dice: “No es bueno que Dios esté solo”, porque al final somos sus hijos.
—Dios siempre busca la compañía del hombre, pero nos da la libertad de elegir, nunca nos obliga o impone su amor, ni nos dice “me tienes que amar a mí y a nadie más”, Él en su amor nos deja una medida de libertad. Y lo que quiere es que nosotros le elijamos.
Asegura que lo que él ha experimentado es que si se elige a Dios y se le da la prioridad que debe tener en la vida de cada uno es una compañía muy gratificante. No te cercena, no te coarta, al revés, te enriquece muchísimo, te consuela, te acompaña, te da más oportunidades.
“Lo que pasa es que hay que saber verle también, a veces es complicado en el día a día de un laico”.
—A veces la realidad te abruma, te estorba esa visión sobrenatural, pero si uno se detiene un poquito en el día y aprende a escuchar y a ver a Dios, le acaba viendo en todas partes, porque Él se presenta.
Jesús García considera que el hombre de hoy tiene una crisis de confianza absoluta, desconfía de prácticamente todo y de casi todo, “vivimos aterrados por el miedo de que nos pase algo, de que nos hagan algo, de que nos engañen, de que nos estafen…”.
—Y la relación con Dios lo que viene a darte es un estado de confianza que te tranquiliza, de saber que estás cuidado, atendido.
Resalta que las instrucciones para vivir la relación con Dios están en la Biblia, “lo que pasa es que muchas veces no nos detenemos a leer la palabra de Dios o a hacer la vida propia”.
Por ello, los retiros que realiza son para apartarse del mundo dos días, son de silencio, entonces se tiene tiempo para divagar, pensar, meditar, rezar y descubrir que efectivamente tienen su motivo para conocer a Dios.
Indica que cuando alguien le pregunta por qué confía tanto en Dios, responde “porque Dios me ha dado motivos para confiar, porque si me hubiese dado un solo motivo para desconfiar yo hubiese desconfiado”.
Expresa que la experiencia ya le ha hecho ver lo anterior, pues cuando ha pretendido hacer su vida a su manera no ha salido bien.
Ante esto es que comparte con los demás lo vivido, para que sepan que tienen un Padre que cuida de ellos, que piensa en ellos, que cuentan con Él y que no tiene en cuenta tanto sus culpas, sino el amor que dan, y es después de esto que sienten la presencia de la mirada misericordiosa de Dios y la confianza.
Grandes maestros
Jesús García cuenta que ha vivido muchas experiencias de Dios, y ha tenido la suerte de tener grandes maestros de la fe. Por ejemplo, trabajó un año en Tierra Santa, y estuvo ahí con el padre Juan Solana, un sacerdote mexicano del que aprendió mucho.
También estuvo en Bosnia-Herzegovina, con el sacerdote responsable de Medjugorje, donde se reportan apariciones de la Virgen. Estuvo en ese sitio hace 19 años, pues como periodista fue enviado ahí a hacer un reportaje porque alguien había oído que estaba pasando algo con unos hechos milagrosos.
—La verdad es que no teníamos muy claro ni siquiera a lo que íbamos ni cómo íbamos. En realidad íbamos dos periodistas que veíamos una oportunidad de estar una semana fuera de la redacción, y sin embargo, una semana después, cuando regresamos a Madrid, habíamos tenido una experiencia muy profunda.
Después de aquella experiencia su compañero Gonzalo, quien tenía 30 años, renunció al periódico, dejó a la novia, se fue al Seminario y fue ordenado sacerdote.
—Son cosas que te impactan, siempre digo que la bala de Gonzalo me pasó rozando la cabeza.
Apunta que ha ido recogiendo todas las enseñanzas que le han llegado, hasta que llegó el momento en el que se sintió capacitado para sacarlas de adentro y contarlas al resto de la gente. Por esa razón escribió el libro sobre el amor de Dios y lleva al cabo los retiros.
Ésta es la segunda vez que viene a la capital yucateca a ofrecer un retiro, pues justamente estuvo aquí en febrero del año pasado.
Jesús creó hace 10 años la Fundación Gospa Arts, por medio de la cual comparte en su página contenidos escritos y audiovisuales sobre el Evangelio, la fe y el amor a Dios.
Ha escrito varios libros y realizado tres películas.
En la página www.gospaartsmexico.org se puede encontrar más información sobre este material. También se puede solicitar a los teléfonos 9992-75-75-18 y 5540-88-68-61.— IRIS CEBALLOS ALVARADO


