Mesa panel sobre los números mayas, en el Instituto municipal para el fortalecimiento de la Cultura Maya
Mesa panel sobre los números mayas, en el Instituto municipal para el fortalecimiento de la Cultura Maya

El Instituto Municipal para el Fortalecimiento de la Cultura Maya fue ayer el sitio de una mesa de debate sobre los números mayas y su relevancia en la vida diaria de las comunidades actuales.

La conversación reunió a expertos y participantes con diversas experiencias relacionadas con la lengua maya, quienes compartieron cómo los números mayas siguen siendo parte vital de su comunicación cotidiana, a pesar de los desafíos para integrarlos en un mundo moderno y globalizado.

El evento fue moderado por la maestra Rosa María Pool Dzul, quien estuvo acompañada por un panel compuesto por Sandra del Socorro Ascencio Dorantes, Claudia Verónica Encalada Llanes, Carlos Javier Quintal Novelo e Ilsee Irasema Morfín Alemán.

La bienvenida estuvo a cargo del maestro Fernando Várguez Santana, quien destacó la importancia de estos espacios para fortalecer la cultura maya en el presente.

La charla comenzó con testimonios de quienes, en su vida diaria, emplean los números mayas para interactuar con sus seres queridos o en su labor profesional. Claudia Verónica Encalada, por ejemplo, relató cómo, en su rol de madre, utiliza los números mayas para enseñar a sus hijas. “Con mis hijas trato de contarles siempre en maya, para que vayan aprendiendo poco a poco cada uno de los números”, reveló, subrayando que, para ella, esta práctica va más allá de una simple herramienta de comunicación, pues representa una forma de conexión con sus raíces y herencia cultural.

Carlos Javier Quintal Novelo, químico de formación, destacó cómo el uso del maya ha facilitado su comunicación con pacientes mayablantes. “Cuando me toca atender a pacientes mayablantes, trato de adaptar mi comunicación, especialmente cuando es necesario hacer un conteo, como cuando se tiene que subir un paciente a su cama”, explicó. Esta adaptación ha sido clave para generar confianza y mejorar la atención, algo que refleja el impacto de la lengua en diversos ámbitos profesionales.

El debate también ofreció un enfoque sobre cómo la tradición de contar en maya ha sido transmitida de generación en generación. Algunos participantes señalaron que, en las comunidades rurales, el uso de los números tiende a limitarse a los primeros cinco, aunque otros, al estudiar más profundamente el sistema numérico maya, descubrieron que se trata de un sistema posicional capaz de contar hasta el infinito.

Uno de los temas más destacados fue la explicación de los “clasificadores numerales”, un elemento esencial del sistema maya. Estos clasificadores se utilizan para diferenciar entre objetos animados, inanimados, plantas o cosas delgadas, lo que refleja una visión del mundo profundamente conectada con la naturaleza.

“Cada cultura tiene su propio sistema de numeración y es fundamental respetarlo”, expresó un participante, resaltando que los clasificadores no son solo una forma de pluralizar sustantivos, sino una parte integral de cómo los mayas perciben y clasifican el mundo.

Ilsee Irasema Morfín Alemán recordó una anécdota sobre cómo en maya se pide un pollo asado. En lugar de decir que está muerto, se dice que aún está vivo, lo que revela una perspectiva única sobre la vida y la muerte, completamente distinta a la lógica occidental.

Dijo también que este tipo de diferencias son las que hacen al idioma maya tan fascinante: su lógica no es cuadrada ni lineal, sino fluida y profundamente ligada a la cosmovisión indígena.

En el debate también se habló de cómo las generaciones más jóvenes pueden seguir aprendiendo y transmitiendo este conocimiento ancestral. Sandra del Socorro Ascencio expresó su deseo de crear un club en su comunidad para que los mayores puedan compartir su conocimiento de los números y clasificadores con los jóvenes, estableciendo una conexión de “corazón a corazón”, como ella misma lo describió.

Casi para finalizar se unió Makhadvient Mahalita Martínez Kancab, quien dio una demostración gráfica y práctica de cómo seguir aprendiendo los números.

La mesa de debate concluyó con un llamado a la comunidad, destacando la necesidad de continuar transmitiendo el conocimiento de números mayas a nuevas generaciones, no solo en el ámbito familiar, sino también en las escuelas.

Se subrayó que iniciativas como obras de teatro y actividades comunitarias son esenciales para fortalecer esta herencia.— Darinka Ruiz

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