Isabel II ante la placa que da cuenta de la inauguración del zoológico de Tizimín, el 28 de febrero de 1975
Isabel II ante la placa que da cuenta de la inauguración del zoológico de Tizimín, el 28 de febrero de 1975

La noche del 27 de febrero de 1975 se convirtió en algo inolvidable para Luis Pérez Sabido, uno de los yucatecos que asistió a la cena que se ofreció a Isabel II en Uxmal.

El poeta era entonces director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida y como tal fue invitado al evento.

Han pasado 50 años pero él recuerda con detalle todo lo acontecido. “Se organizó todo para que los invitados fueran en autobuses, no se permitió llevar vehículos”, relata al Diario.

Él viajó en una unidad con el alcalde Efraín Ceballos Gutiérrez y otros funcionarios municipales. El protocolo fue estricto, por lo que nadie se pudo acercar a la reina; incluso el esposo de la soberana, el duque de Edimburgo, caminaba tres pasos detrás de ella.

La cena y el espectáculo en su honor fueron organizados por el gobernador Carlos Loret de Mola Mediz.

Una cena llena de artistas

Pérez Sabido comparte que la velada fue un jueves y obligó a suspender la serenata de ese día en Santa Lucía porque varios músicos de la Orquesta Típica Yukalpetén integraban también la Banda de Música del Estado, que iba a actuar en la cena.

Aún tiene presente que se recibió a la soberana con música y danzas prehispánicas. En la zona arqueológica, un grupo de personas con atuendos de la antigua civilización maya tocaron las caracolas antes de la participación del ballet prehispánico bajo la dirección de Alfredo Cortés Aguilar. Interpretaron “Danza maya” de Carlos Cárdenas Samada, que tocó la Banda de Música del Estado dirigida por José Clotilde Caamal.

La Banda también tocó un tema dividido en cuatro partes que hace alusión a los puntos cardinales: al Norte, xamán, cuyo símbolo es la estrella polar y su color, el blanco, y es considerado el lugar de los dioses; el Sur, nohol, representado por el girasol y el amarillo, lugar de la agricultura; el Oriente, lahkin, una saeta, el color rojo, sitio de artes y ciencias, y el Poniente, chikín, que tiene como símbolos el búho y el negro, sitio de la peste, la muerte y las guerras.

El espectáculo terminó con una invocación al Sol a cargo de Alfredo Cortés.

Pérez Sabido agrega que actuó también el Orfeón Yucatán, dirigido por Carlos Tello Solís, que interpretó “Peregrina”, “Las golondrinas” y otras composiciones de música yucateca.

Al terminar la cena se presentó por primera vez el espectáculo de luz y sonido, aunque solo una parte de éste por cuestiones de tiempo.

“La reina dejó la mesa, subió la escalinata y mientras lo hacía en un segundo todo desapareció, las mesas y sillas fueron retiradas, y ya despejado el espacio el luz y sonido comenzó”.

En un momento de la velada hubo una pequeña llovizna, pero pronto cesó y se pudo continuar con el programa. El espectáculo artístico lo dispuso la Dirección General de Bellas Artes, que entonces encabezaba Leopoldo Tomassi López.

Luis Pérez indica que se elaboraron programas de mano, uno de los cuales se conserva en la biblioteca de la UNAY. Se hicieron con tela de manta cruda, con una cubierta amarilla con bordados blancos y verdes, diseño que se encargó a la pianista Rosa María Casares. Las páginas tenían números mayas en tinta color ocre.

En cuanto al espectáculo de luz y sonido, Pérez Sabido explica que Loret de Mola Mediz le encargó la música al compositor Daniel Ayala Pérez en 1972 y fue grabada en Ciudad de México por la Orquesta Sinfónica Nacional, el Orfeón Yucatán y el Orfeón Xochiquetzal de Veracruz, que dirigía la esposa de Daniel Ayala, Margarita Lagos. Fueron solistas Eduardo Rosado, Nidia Canto Ríos y Guadalupe Quintero Mármol. Los textos correspondían a “La tierra del faisán y del venado” de Antonio Mediz Bolio. La selección la hizo Miguel Civeira Taboada.

Para la narración se contó con las voces de figuras del cine nacional, entre ellas Augusto Benedico, Lucy Gallardo, Enrique Rambal, Carlos Ancira y Ofelia Guilmain.

Crítica a nuevo espectáculo

Luis Pérez lamenta que en la pasada administración estatal la Secretaría de Fomento Turístico, sin consultar a nadie, cambiara el luz y sonido de Uxmal por “caricaturas que no tienen ningún valor histórico”.

Aprovecha el aniversario 50 de la visita de la reina Isabel II para pedir al gobierno que se retome ese trabajo, que en su momento fue considerado el tercer mejor espectáculo luz y sonido del mundo, solamente superado por los de Grecia y Egipto.

En memoria de Daniel Ayala

Advierte que eliminar el espectáculo que contaba con la música de Daniel Ayala es borrar su memoria, que está viva a través de su música.

Indica que destacados personajes que estuvieron en la cena en Uxmal fallecieron ese mismo año, como Daniel Ayala, quien murió el 20 de junio. El 20 de noviembre del mismo año se le dio su nombre al antiguo Teatro Principal de Mérida.

Además, Eric S. Thompson, quien fue el guía de Isabel II en su recorrido por la zona arqueológica, falleció el 9 de septiembre.