Amigos y familiares de monseñor Manuel Vargas Góngora elevaron sus oraciones por el eterno descanso del sacerdote a seis meses de su fallecimiento, durante la misa celebrada anoche en la rectoría de Santa Lucía.
El presbítero Alejo Huchim Kumul, rector del templo, dijo que se estaban cumpliendo seis meses de la partida del padre Vargas, “soldado de Dios”, quien es recordado con mucho cariño, pero sabe que el sacerdote está feliz al lado de Dios.
En el altar fue colocada una fotografía de monseñor Vargas, rodeada de arreglos florales blancos.
El sacerdote falleció el 2 de septiembre pasado a los 90 años de edad, de los cuales 65 dedicó al sacerdocio. La misa fue celebrada ayer por acuerdo del templo.
Cambio de vida
El padre Alejo Huchim reflexionó sobre la conversión y el cambio de vida para volver el corazón a Dios. “Hay que dejar todo para seguir a Dios, para seguir el llamado que Dios nos hace para ser cristianos”.
Cuando se enfoca en la vocación consagrada, es decir la vocación religiosa o vocación sacerdotal, “es el llamado de Jesús el que está impulsando”.
Señaló la importancia de cumplir los mandamientos y “si quieres seguir más radicalmene a Cristo, tienes que dejarlo todo”, añadió en la homilía. “El Evangelio dice: ‘Maestro, ¿qué tengo que hacer?, ¿qué debo hacer para alcanzar la perfección, la vida eterna? ‘Anda y deja todo lo que tienes’, le responde”.
El presbítero Alejo Huchim señaló que “una vocación consagrada es una respuesta constante a Dios, es decir ‘sí quiero Señor, quiero seguirte, quiero seguir sirviéndote, quiero estar siempre a tu servicio”.
La comunidad tuvo en el padre Manuel Vargas un “ejemplo muy bonito”.
“Cuántos años de sacerdote, cuántos años de servicio renunciando a todo; renunciando a todo y entregando su vida a Dios”.
Al final de la misa aplaudieron al padre Manuel Vargas y, como se acostumbraba en los festejos del sacerdote, quien era rector de Santa Lucía, hubo una convivencia.— CLAUDIA SIERA MEDINA


