Una de las obras de los “Delirios abismales” de Ermilo Espinosa
Una de las obras de los “Delirios abismales” de Ermilo Espinosa

Aquello que es profundo ama el silencio de los signos —Rafael Lasso de la Vega

El día 13 de marzo del año en curso se inaugurará en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA), en el estado de Jalisco, la muestra “Delirios abismales” del maestro yucateco Jorge Ermilo Espinosa Torre, integrada por un aproximado de veinte obras, en su mayoría del año 2025.

Conjunto de piezas en las que se puede ver a través de una figuración extraordinariamente realizada una capacidad imaginativa con referentes pictóricos diversos, tanto de la academia como de otras indagaciones visuales-documentales, como el simbolismo.

Su obra posee un estilo de corte fantástico u onírico, como reacción al realismo fotográfico, cuya objetividad o descripción detallada de la realidad se opone a la idea de la subjetividad y la plasmación de lo oculto.

Lo simbólico en su obra permite que cada elemento o forma actúe a manera de un receptáculo formal para la idea, es decir, en cada elemento se da la dualidad de continente y contenido; por otro lado, el lenguaje del símbolo no es racional, conceptual y lógico, sino intuitivo y evocador, ya que nos conecta con las ideas sin intervención de la razón, evocando realidades más profundas y elevadas.

El título de la exposición, conformado por dos palabras, “Delirios abismales”, exterioriza lo intangible en una recreación que linda con el sueño a través de atmósferas oscuras, mismas que le otorgan a su obra un misterio fantástico, dando forma al sueño y en el que se aprecian elementos derivados de la mitología.

El vocablo “delirio” proviene del latín delirium, que significa locura y deriva, del verbo delirarea (prefijo de que significa separación o negación, lira surco y lus resultado, salirse del surco al labrar); delirar se utiliza para describir un estado de confusión mental que se caracteriza por alucinaciones y pensamientos aparentemente incomprensibles.

Por su parte, la palabra abismal (del griego antiguo ábyssos, alfa privativa y bythós fondo o profundidad) es un adjetivo que significa de gran profundidad o difícil de comprender, y se usa en sentido figurado y metafórico para referirse a aquello que es tan profundo como un abismo.

Por lo cual, Ermilo Espinosa construye alegorías metafóricas y artificiosas en cada pieza y en las que se pueden apreciar, frente a la representación naturalista, imágenes con formas evocadoras, sugerentes, cargadas de un exotismo suntuoso de serenidad melancólica, es decir, un mundo interno por encima de las apariencias externas, utilizando imágenes y formas como un medio de expresión de sus emociones, y en cuyo contenido subjetivo e irracional predominan los sueños, las visiones de mundos fantásticos y misteriosos.

Libera expresiva y creativamente sus ideas en una armonía paralela a la naturaleza, rompiendo con la tradición academicista, neoclasicista o realista, para construir en el inconsciente un universo paralelo, depositando en la función de transferencia de las imágenes elevadas concepciones y abriendo paso a la lectura de innumerables signos y símbolos.

Una de las características representacionales de su obra son el gusto por la elegancia, lo fantástico y lo exótico, y en lo formal, composiciones integradas por distintos planos que le crean una profundidad simulada o inferida en el cuadro, es decir, que describen visualmente mediante texturas, claroscuros, lejanías o cercanías, superposición de imágenes, volúmenes, acentos lumínicos y coloristas, etcétera; a través de éstos se perciben sensaciones visuales.

Su objetivo es comprender cómo se expresan las ideas, emociones y mensajes a través de los elementos visuales y sígnicos; por otra parte, es posible apreciar que la bidimensionalidad inherente a la pintura abandona la perspectiva para ubicar sus escenas en lugares solitarios y nostálgicos, evocadores y sugerentes; es decir, en espacios ilusorios donde la presencia humana o del personaje sirve como vehículo de evocación o proyección de estados psíquicos, y en los cuales lo material representado trasciende para significar un orden superior de elementos intangibles, una búsqueda de un lenguaje que trascienda la realidad.

Curador.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán