La maestra Malú Farías Echeverría, coordinadora general del Centro Cultural “Ricardo López Méndez”, en la sesión “Memorando a los boleros” del taller “Melodías compartidas”, un espacio dedicado a la escucha
La maestra Malú Farías Echeverría, coordinadora general del Centro Cultural “Ricardo López Méndez”, en la sesión “Memorando a los boleros” del taller “Melodías compartidas”, un espacio dedicado a la escucha

“Memorando a los boleros” fue el título de la primera sesión del taller “Melodías compartidas”, espacio dedicado a la escucha musical comunitaria, que se realizó en el Centro Cultural “Ricardo Méndez López”, en el fraccionamiento Cordemex.

La actividad, ayer, fue dirigida por la maestra Malú Farías Echeverría, coordinadora general de centro cultural, quien destacó que el objetivo del programa es facilitar una escucha musical comunitaria, apreciando y compartiendo opiniones sobre piezas musicales.

“Para escuchar música es importante que dispongamos del deseo de escuchar y de disfrutar. No vamos a racionalizar o analizar la música, sino que vamos a respirar profundamente, adoptar una postura donde nuestra columna esté cómoda y donde podamos entrar a este espacio de escucha activa”, expresó la maestra Farías.

Se busca que los participantes puedan escuchar la música con todos sus sentidos, para luego compartir en comunidad sus opiniones de una manera atenta, colectiva y respetuosa.

Durante el taller, los participantes presentaron los boleros que llevaron para compartir durante la sesión y hablaron de experiencias personales relacionadas con estas piezas que fueron seleccionadas por ellos.

Entre las canciones que se escucharon durante la sesión estuvieron “Te amaré toda la vida”, de Javier Solís; “Solo tú”, de Alejandro G. Rosas; “Quisiera”, de Ricardo Méndez López y Guty Cárdenas, y “Sabor a mí”, en su versión interpretada por Luis Miguel.

Como parte de la actividad, los asistentes escucharon y corearon los boleros, haciendo de este taller una experiencia interactiva.

El programa, se añadió, busca ser un espacio de relajación en el cual los participantes puedan expresar sus emociones y vivir sus procesos, como el duelo, a través de la música.

“Lo podemos denominar un taller de musicoterapia pasiva”, expresó la maestra Farías Echeverría.

Estas sesiones se realizarán con periodicidad quincenal, con un tema nuevo para cada ocasión.

La próxima actividad tendrá lugar el martes 25 y su temática estará dedicada al bambuco yucateco.— Karla Acosta Castillo

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán