WASHINGTON (EFE).— Un eclipse lunar total como el que tuvo lugar la madrugada de ayer, cuando el satélite se tiñó de rojo, “no se podrá volver a ver hasta el año 2048”, explicó Yasmina Martos, experta de la NASA.
Martos, científica planetaria del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la agencia estadounidense, recordó que este fenómeno se produce porque el Sol, la Tierra y la Luna quedan alineados de tal manera que el satélite pasa por la sombra que proyecta nuestro planeta.
Una alineación de este tipo “ocurre cada seis meses”, pero el hecho de que la órbita de nuestro satélite sea inclinada determina que sucedan eclipses parciales, no como el que ocurrió.
Cuando se trata de uno total se da el otro fenómeno astronómico, conocido como Luna de Sangre. “Conforme empieza el eclipse y la Luna pasa por la sombra de la Tierra, empieza a tornarse de color anaranjado hasta que pasa a ser de color rojizo. Eso es porque la luz que viene del Sol pasa por la atmósfera de la Tierra como si fuera un halo y la longitud de la luz que pasa es la roja y es la que llega a la Luna”, dijo Martos.
En el caso en que se pudiera ver este fenómeno desde nuestro satélite, sería “como ver todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra a la vez”, aseguró.
Este evento, que se vio fundamentalmente en los países del continente americano, comenzó a la medianoche del jueves y llegó a “su máximo sobre las 3 de la mañana”, aunque en total duró unas seis horas.
Este eclipse es aún más especial para los científicos de la NASA porque la fecha en la que tuvo lugar (14 de marzo) es el Día del Pi (3.14), la ecuación matemática que se utiliza en muchos campos científicos y que en este caso ayuda a los astrónomos a calcular qué parte de la Luna estará cubierta por la sombra de la Tierra.
“Es muy complicado que coincida con este día. Pi es un número muy importante no solo para las matemáticas, sino para toda la ciencia casi. Es bastante espectacular”, opinó sobre la coincidencia.
Para Martos este eclipse, más allá de su espectacularidad, es una oportunidad de trabajo, porque está involucrada en uno de los instrumentos de Blue Ghost, la misión de la NASA en la Luna que aterrizó allí el pasado día 2.
Esta nave forma parte del programa Artemis, que busca volver a llevar a humanos al satélite, y en esta ocasión estudiará datos del antes, el durante y el después del eclipse para seguir conociendo los secretos de la Luna.
“Estamos comprobando que no es sencillo aterrizar en la Luna. Es necesario saber cuáles son las condiciones de la superficie con detalle antes de enviar a los astronautas a ciertos puntos de la Luna”.
Más allá del propio eclipse, fue una oportunidad para ver Júpiter y Marte “perfectamente con nuestros ojos”, aunque no tiene nada que ver con la alineación. En 2026 habrá otro eclipse total, pero en este caso será solar y se podrá contemplar mejor desde Europa.
“Cuando se da un eclipse solar, la Luna está entre el Sol y la Tierra, entonces nuestro planeta pasa por la sombra. Si ves un eclipse solar total es como ver la sombra de la Luna venir por el suelo”.
De un vistazo
Objetivo de análisis
Un instrumento de la misión lunar Blue Ghost recopiló datos antes, durante y después del eclipse lunar total para seguir conociendo los secretos del satélite terrestre.
Observación de planetas
Más allá del propio eclipse, también fue una oportunidad para ver Júpiter y Marte.






