Tomás Marín Medina escucha el discurso de Domingo Rodríguez Semerena, rector de la UNAY, en la instalación de la Cátedra Extraordinaria
Tomás Marín Medina escucha el discurso de Domingo Rodríguez Semerena, rector de la UNAY, en la instalación de la Cátedra Extraordinaria

En una emotiva ceremonia se realizó ayer la instalación de la Cátedra Extraordinaria Tomás Marín Medina, la primera que tiene lugar en la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY) y que promete ser un espacio de información, de intercambio de saberes e inspiración para que el estudiantado continúe explorando, cuestionando y enriqueciendo el vasto universo de las artes.

El evento se realizó por la mañana en la Universidad de las Artes de Yucatán, con la presencia del violinista yucateco Tomás Marín, quien recibió la investidura y nombramiento de su integración a la Cátedra en su honor.

Es la primera vez que la UNAY realiza un actividad de esta índole, que se efectuó con todo el protocolo que ameritaba el acto.

Tomás Marín Medina recibió el birrete laureado, un anillo y una rosa, cada uno de los cuales poseedor de un significado, como lo es el reconocimiento y respeto a su contribución y guía para las futuras generaciones .

El rector de la UNAY, Domingo Rodríguez Semerena, dio lectura y tomó la promesa de fidelidad a la universidad del homenajeado, quien respondió “sí” a su compromiso de apoyar las ciencias y artes para la construcción de un futuro mejor.

De igual manera aceptó respetar y promover la búsqueda de la verdad, fomentar la excelencia académica, la creatividad y la justicia social en todas sus formas. Y se le tomó juramento de su aceptación de la Cátedra,

El homenajeado, destacado instrumentista con amplia y fructífera trayectoria en el país y el extranjero, agradeció a la UNAY la distinción que le hacía y, también, a todos los que le acompañaban en ese momento que calificó de “emocionante”.

Previamente al comienzo de la ceremonia solemne, Ena Evia Ricalde, presidenta ejecutiva del Comité Doctoral de la UNAY, dio lectura al acta con la que se creó la primera Cátedra Extraordinaria de la institución académica y se tomó la decisión unánime de que lleve el nombre de Tomás Marín Medina, por la valiosa contribución al arte y la cultura del músico, que tiene una trayectoria de 63 años en el ámbito artístico y académico, impactando significativamente a la difusión y el enriquecimiento de las artes.

“Su labor ha dejado importante huella en la formación de nuevas generaciones de artistas, así como en la promoción del pensamiento crítico y la creatividad en el ámbito de la música”.

Finalidad

Ena Evia citó que la Cátedra Extraordinaria tiene la finalidad de fomentar el aprendizaje, la discusión, la reflexión en torno al conocimiento, la obra y las aportaciones profesionales en las disciplinas artísticas.

Y mantiene como objetivos la investigación y generación de conocimiento en el ámbito de la música y las diversas expresiones artísticas; la creación de vínculos con instituciones, áreas académicas, personas, creadores para impulsar la investigación y la reflexión; el rescate, la visibilización y la promoción de creadores, prácticas artísticas, obras y trayectorias en el contexto cultural mexicano, y la promoción de espacios para la inspiración, reflexión y entendimiento crítico.

El rector Domingo Rodríguez tuvo a su cargo la instalación oficial de la Cátedra, título histórico para la institución y para el desarrollo artístico y académico de toda la Península de Yucatán, según apuntó.

“Con profundo orgullo celebramos que esta Cátedra Extraordinaria es la primera en toda la región. Un espacio sin precedente dedicado a la reflexión, al diálogo interdisciplinario y a la creación artística desde una visión innovadora, transformadora, crítica y de arraigo social”, manifestó.

Con esto, indicó, la universidad reafirma su compromiso con la formación artística de excelencia y con la construcción de un ecosistema académico en el ámbito de las artes que vincula a creadores, profesionales, estudiantes y comunidades en diálogo continuo y enriquecedor, visibilizando el arte y la imaginación, no como elementos aislados o meramente folclóricos, sino como expresiones vivas, dinámicas y contemporáneas que analizan las problemáticas sociales, ambientales y culturales de la actualidad para darles respuesta.

Agradeció a todo el equipo académico y administrativo de la UNAY por su colaboración para hacer realidad la Cátedra, y a todos aquéllos que apoyaron esta iniciativa, y particularmente a Tomás Marín Medina, “cuya tolerancia, experiencia y compromiso garantizan que esta Cátedra sea un espacio de encuentro plural, crítico, creativo, donde convergen las voces de nuestra comunidad artística, local y de otras latitudes”.

“Gracias, maestro, por honrarnos al aceptar que esta primera Cátedra Extraordinaria lleve su nombre y permitirnos tejer finamente las redes del conocimiento en torno a su trayectoria”.

En el evento se dio a conocer que la Cátedra Extraordinaria Tomás Martín Medina tendrá una duración mínima de un año, tiempo en el cual se llevarán al cabo diversas actividades académicas y artísticas, tales como conferencias magistrales, mesas redondas, congresos, seminarios, cursos, diplomados, conciertos y publicaciones que guarden relación con las líneas de investigación de la Cátedra.

Como parte de la instalación de la Cátedra se presentó un vídeo sobre la trayectoria del homenajeado, que realizó Luis Quijano Herrera, y también se leyó la semblanza del músico.— Iris Ceballos Alvarado

De un vistazo

Titulito

Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur.

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