ROMA (EFE).— El Ayuntamiento de Roma inauguró ayer el primer parque mirador sobre el Tíber, con una pasarela de madera sobre la orilla para pasear, dibujar o asistir a clases sobre biodiversidad, mientras se disfruta de una vista privilegiada del cauce del río que cruza la capital italiana.
El Lungotevere delle Navi, ubicado en el centro de la ciudad, entre los puentes de Risorgimento y Matteotti, abarca 1.6 hectáreas declaradas monumento natural y que ya habían sido reconocidas como un oasis ecológico por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El parque, el primer paso de un ambicioso proyecto de recuperación de las riberas del Tíber en el marco del Jubileo 2025, está ideado para integrarse con el río, preservando su estructura mediante un paseo sobre pasarelas elevadas de madera que evitan el tránsito directo sobre la ribera y protegen el ecosistema.
Vegetación
Además, un equipo de jardineros seleccionó cuidadosamente la vegetación más adecuada para la zona, replantando árboles, arbustos y plantas con criterios científicos para favorecer la biodiversidad y mejorar el equilibrio ecológico.
Estas áreas verdes también contribuirán a proporcionar sombra y hacer más agradable el paseo en los meses de calor.
El itinerario cuenta con cuatro terrazas panorámicas, puntos estratégicos donde los peatones pueden detenerse a descansar, admirar el paisaje, capturar la escena en un cuaderno de bocetos o, incluso, participar en clases al aire libre en materia de educación ambiental.
La construcción del mirador, que ha requerido una inversión de aproximadamente 800,000 euros (más de 17 millones de pesos), fue financiada con recursos especiales destinados a la preparación de la ciudad para el Jubileo, el gran evento católico que se espera congregue a millones de peregrinos y fieles en Roma este año.
Cinco parques
El Lungotevere delle Navi es el primero de los cinco parques miradores que se inaugurarán en el próximo mes, todos antes del lunes de Pascua, para que Roma sume hasta nueve espacios de acceso al Tíber.
Antes de Semana Santa estarán listos los de Ostia (5 de abril), Acqua Acetosa (12 de abril) y dos más entre Ponte Milvio y el Foro Itálico (17 de abril).
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, destacó durante la inauguración la importancia de recuperar este “extraordinario patrimonio de biodiversidad”, no solo desde una perspectiva ecológica, sino también como un recurso turístico, recreativo, educativo y social.
“El Tíber fue el corazón palpitante de la ciudad, el origen de la historia y la vida de Roma. Sin embargo, cuando perdió su función económica y comercial, quedó escondido y olvidado”, señaló.
Recordó que, a lo largo de los siglos, las crecidas del río obligaron a la construcción de altos muros de contención que, aunque necesarios, terminaron aislando el Tíber de la vida urbana.
“El recorrido muestra claramente la filosofía que queremos para estos parques. No se trata solo de construir un parque junto al río, sino de integrarlo con su entorno natural”, explicó Gualtieri, que prometió: “Esto es solo el comienzo”.
Además, subrayó que la visión de su gobierno está alineada con “el extraordinario mensaje de ecología integral del papa Francisco”, a quien envió “su abrazo y pensamiento”.
Mirador El primero
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, inauguró ayer el Lungotevere delle Navi.
Importancia
El alcalde destacó durante la ceremonia la importancia de recuperar este “extraordinario patrimonio de biodiversidad”, no solo desde una perspectiva ecológica, sino también como un recurso turístico, recreativo, educativo y social.
