El Día del Trovador Yucateco se celebró anteanoche con emotivo evento. “De trova somos”, organizado por el gobierno del Estado a través de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), en colaboración con el gremio artístico y cultural, ofreció una velada llena de sorpresas y la música que define a la canción yucateca.
El Teatro Armando Manzanero fue el escenario que reunió a artistas consagrados y nuevos talentos, todos ellos unidos por su amor a la música vernácula.
En la velada se entregó la Medalla “Pastor Cervera” a Juan Gómez Martínez, quien, con una sonrisa tímida y los ojos llenos de emoción, recibió el reconocimiento de manos de Patricia Martín Briceño, titular de Sedeculta, acompañada de Elena Fernández Moral, presidenta del Consejo Directivo del Museo de la Canción Yucateca. La presea resalta el valor de la música y el legado de trovadores yucatecos.
En su discurso, Martín Briceño felicitó a los trovadores y subrayó el esfuerzo del gobierno estatal por preservar y difundir las tradiciones y el arte local y aseguró que la canción yucateca está más viva que nunca.
Gómez Martínez comenzó su carrera a los 15 años, cuando decidió formalizar su aprendizaje en la guitarra en los talleres del Instituto Mexicano del Seguro Social en la década de 1960. Su primer maestro fue el reconocido compositor y cantante Enrique “Coqui” Navarro. Para perfeccionar su voz tomó clases con la maestra Judith Pérez Romero.
A los 25 años, Gómez Martínez dio un paso importante al formar el Trío Maravilla junto a Jesús Acosta y Guillermo Castillo, con quienes vivió los primeros años de su carrera musical. No fue sino en 1992 cuando, junto a Los Provincianos, comenzó a presentar su música en la Plaza Grande de Mérida, consolidándose como uno de los exponentes de este género.
Después de la entrega de la medalla dio inicio el derroche de talento y desde el primer acorde el ambiente en el teatro se llenó de emoción. Las agrupaciones se encontraban en el escenario, esperando una a una su turno para interpretar sus piezas, mientras el público se mimetizaba en una atmósfera de calidez y familiaridad.
Cada uno de los tríos y solistas brilló con luz propia y hubo momentos que tocaron especialmente el corazón de los presentes, entre ellos la participación de las Hermanitas Pech Bolio, dos jóvenes talentos que se han ganado un lugar en la escena musical por su valentía al continuar con el legado de la trova yucateca siendo mujeres que, además, muestran fortaleza y determinación.
El Trío Despertar de la Unión de Trovadores Profesionales “Pastor Cervera Rosado” abrió la noche con dos composiciones de Pastor Cervera: “Mi última canción” y “En tus ojos”. La calidez de su interpretación marcó el tono del evento y el público ya estaba entregado al sublime mundo de la trova. Las palmas y los coros se hicieron sentir, creando una conexión especial entre los músicos y los asistentes.
La velada continuó con el Trío Flamingos del Sindicato Único de Trovadores de Yucatán “Armando Manzanero”. Presentó dos canciones que evocaron el romanticismo y la nostalgia de la trova: “Me encontrarás”, de Armando Casares Gómez, y la infaltable “Contigo aprendí” de Armando Manzanero, cuyas letras fueron coreadas por los asistentes que, sobre todo en la última, vivieron cada verso como si fuera propio.
El siguiente grupo en recibir el reflector fue el Trío Mensajeros, de la Unión de Trovadores de Yucatán “Augusto Cárdenas Pinelo”, con dos clásicos como “Peregrina”, de Luis Rosado Vega y Ricardo Palmerín, y “Presentimiento”, de Pedro Mata y Emilio Pacheco, con los cuales deleitó con su interpretación impecable, en la que se combinaron la emoción y el talento de los trovadores.
La cuarta participación estuvo a cargo del Trío Los Embajadores de la Unión de Trovadores “Pepe Domínguez Zaldívar”. El público se dejó envolver por los acordes de “Mérida de mis amores” y “Aires del Mayab”, que llenaron el teatro de un sentido homenaje a la tierra yucateca y, como es costumbre con estos temas, los presentes se les unieron en un solo coro.
La noche continuó con la participación de las Hermanitas Pech Bolio. Interpretaron “Para ti” y “Cochinita pibil”, de Ligia Cámara y Emilio Alfonso Padrón López, respectivamente. Más allá de todo lo que comunican con su música, transmitieron el valor de las nuevas generaciones de artistas que mantienen viva la tradición.
La emoción llegó a tope al anunciarse la actuación de Valeria Jasso, quien, con la colaboración del Trío Despertar, presentó “Celeste” y “Miel”, canciones propias que añadieron frescura a la noche y fueron recibidas con entusiasmo por el público. Su talento, además de su carisma, trajo un aire renovado a la velada, demostrando que la trova sigue evolucionando con nuevas voces que le aportan su propia sensibilidad.
Por si tanta emoción fuera poca para alguien, el clímax de la noche llegó con el gran final, en que todos los músicos y cantantes se unieron en el escenario para interpretar “Solo tú” y “Quisiera”. Fue un derroche de emoción y virtuosismo, que hizo que el público se pusiera de pie para aplaudir y celebrar la grandeza de la trova yucateca.— Darinka Ruiz Morimoto







