Maribel Badillo Alemán y Eduardo Olivares Hernández en su charla
Maribel Badillo Alemán y Eduardo Olivares Hernández en su charla

Los peces también se comunican y lo hacen con diferentes fines, aseguró el biólogo Eduardo Olivares Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante su intervención en la jornada de ayer en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey).

Se ha demostrado que la contaminación sonora genera alteraciones en los peces, causándoles estrés, impidiendo su comunicación, aumentando las tasas de mortalidad y reduciendo las de su reproducción. “Es crucial realizar estudios para entender cómo estamos afectando a los peces y a las distintas especies que habitan en nuestros ecosistemas acuáticos”, destacó el experto.

El biólogo, junto a Maribel Badillo Alemán, dramaturga de la ciencia, impartieron la charla “Los peces también hablan: descubriendo los sonidos de los peces y los paisajes sonoros subacuáticos de Yucatán”. La actividad, que tuvo lugar en la sala “Yolanda Lara Barrera”, contó con la asistencia de decenas de estudiantes, quienes pudieron aprender más sobre el mundo acuático, los paisajes sonoros subtropicales de Yucatán y cómo los peces emiten sus sonidos.

Durante la charla, Badillo Alemán planteó una reflexión: “Seguramente muchos de ustedes han visto peces en su medio natural o en acuarios. Se han maravillado con sus formas, con la manera en que nadan o con los colores que presentan. Pero, ¿alguna vez se han preguntado si los peces hablan? ¿Se han cuestionado si los peces emiten sonidos o cómo se comunican entre sí? Quizá han escuchado el sonido de las olas, pero ¿qué otros sonidos se esconden debajo de las aguas de los cenotes o en los cuerpos acuáticos?”, cuestionó la especialista.

A continuación, Badillo Alemán invitó al público a sumergirse en las profundidades de los ecosistemas acuáticos de Yucatán para descubrir este fascinante mundo sonoro, un espacio en el que los peces poseen su propia voz y los ecosistemas acuáticos vibran de vida. “Hoy conoceremos algunas de las voces de los peces y los paisajes sonoros de nuestros ecosistemas”, expresó.

Olivares Hernández, biólogo de formación y con estudios de maestría en neurobiología, actualmente realiza su doctorado en la UNAM. En su intervención, explicó que los sonidos son fundamentales en la vida de muchos vertebrados. “Los seres humanos, al igual que otros animales con columna vertebral, estamos rodeados de sonidos. Si prestamos atención, podemos escuchar mi voz, los sonidos fuera de la sala o incluso los emitidos por equipos en funcionamiento”.

El especialista subrayó que el conjunto de sonidos que nos rodea, conocido como paisaje sonoro, es crucial para entender la salud de un ecosistema. “Los sonidos son fuentes de información muy importantes porque nos permiten identificar si un ambiente está perturbado. Si escuchamos más sonidos, podríamos decir que ese ecosistema está más conservado”, afirmó. Además, destacó que el estudio de los paisajes sonoros facilita la evaluación de la biodiversidad y la contaminación sonora de un área.

El estudio de los sonidos y los paisajes acuáticos es una herramienta clave para preservar los ecosistemas y entender mejor la vida subacuática de Yucatán.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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