En el marco de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), el doctor Jorge Victoria Ojeda, profesor investigador de la Unidad de Ciencias Sociales del Centro de Investigaciones Regionales (CIR) de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), presentó su más reciente publicación titulada “Africanos y afrodescendientes: Miradas a su presencia en la historia del Puerto de Campeche”. Durante una entrevista realizada en el módulo del Diario, el especialista explicó los alcances de esta investigación que busca visibilizar la presencia africana en Campeche, una entidad donde, según dijo, “los documentos gritaban que ahí había presencia africana” pero que ha sido poco estudiada en este sentido.
“El libro es resultado de un proyecto financiado por Conacyt, por lo cual debimos delimitar el estudio a un espacio y un tiempo concretos”, señaló.
“De Campeche siempre se habla sobre todo de piratería, pero no se habla de la presencia africana”, abundó.
Victoria Ojeda explicó que, según documentos históricos, para 1766 “Campeche era la población que tenía más negros de toda la provincia de Yucatán”, de acuerdo con un reporte del gobernador Cristóbal de Salles.
El equipo de trabajo que colaboró en esta obra incluyó a la doctora Pilar Zavala Aguirre y el doctor Víctor Medina Suárez, de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Uady, así como a la maestra Marlene Falla del INAH Yucatán.
Además, se integraron colaboraciones del maestro Óscar Rodríguez y del doctor Carlos Gutiérrez.
Sobre las diferencias entre la presencia africana en Campeche y otras regiones del Caribe, Victoria apuntó: “En México las grandes llegadas de gente esclavizada terminaron en el siglo XVII. En cambio, en lugares como Cuba o Estados Unidos continuaron hasta el siglo XIX, por eso su presencia es más reciente y notoria”.
El académico señaló que el mestizaje fue un fenómeno particular de la región.
“En la sociedad novohispana no estaban prohibidos los matrimonios interraciales. La Iglesia lo aconsejaba, no lo prohibía. Eso dio ocasión a un mestizaje que no ocurrió, por ejemplo, en Estados Unidos”, mencionó que la unión de un maya con un africano, es llamado pardo.
Asimismo, indicó que Campeche fue desde el siglo XVI un puerto receptor de esclavos. “Incluso en el siglo XVIII estuvo ahí el asiento inglés de esclavos negros. Los ingleses tenían autorización para introducirlos para su venta”, comentó.
Dispersados
En cuanto a la presencia afrodescendiente actual, el doctor expresó que no existen comunidades identificadas como tales en la región peninsular.
“En todos los pueblos hay registros históricos de afrodescendientes, pero no hay una autoidentificación clara en la actualidad.
El censo de 2020 ya hace un intento, pero aún falta trabajo de concientización”, explicó. Al compartir una anécdota, recordó que en una presentación en Campeche una joven comentó: “Tengo el pelo rizado, pero ¿qué gano diciendo que soy afrodescendiente?”.
A lo que el académico respondió: “La ganancia está en conocerte a ti mismo y saber que formas parte de un grupo que también llegó a Nueva España en circunstancias difíciles”.
Culturalización
Sobre las huellas culturales, mencionó: “Claro que debe haber influencia. Hay palabras que usamos como mochila, bemba, guagua o nene que son de origen africano. También en la gastronomía y la música hay elementos que vienen de África, aunque ya estén interiorizados”.
Indicó que instrumentos como la marimba y productos como la jamaica o el flamboyán tienen raíces africanas. “No estoy diciendo que los trajeron los africanos directamente, pero su origen sí es africano”, puntualizó.
A quienes deseen profundizar en el tema, el investigador recomendó la lectura de “Entre mayas y españoles. Africanos en el Yucatán colonial”, de Matthew Restall, así como trabajos suyos, del doctor Melchor Campos y de la doctora Elizabeth Kunam. “Ya hay una bibliografía suficiente para empezar a documentarse”, indicó.
También habló del “Afrotour”, un recorrido que realiza mensualmente en Mérida. “En hora y media recorremos sitios vinculados con la presencia africana en la ciudad. Te puedo asegurar que vas a salir con un aprendizaje que no habías tenido nunca”.
Finalmente, mencionó que su próximo proyecto se centrará en “la raíz africana en Mérida” y posteriormente planea una investigación sobre “la presencia africana en el camino real que conecta Mérida con Campeche”. Invitó al público a seguir sus actividades en su página Historia con Jorge Victoria en Facebook. El doctor dejó en claro la importancia de seguir investigando sobre la presencia de grupos étnicos y culturales que han contribuido a la historia regional. Es necesario conocer a profundidad a comunidades como los libaneses, chinos, coreanos y africanos, porque su impacto en la península ha sido significativo. “Debemos entender que la riqueza de nuestra identidad actual se construye sobre muchas capas culturales. No se trata sólo de rescatar el pasado, sino de entender cómo ese pasado nos forma hoy”. En este sentido, subrayó que dar visibilidad a estos grupos permite valorar su legado en ámbitos como la gastronomía, la lengua, la religión y la organización social. “Todo eso forma parte de nuestra historia compartida”, concluyó.— Alejandra Cruz



