El Palacio Cantón fue escenario de un viaje profundo al pasado con la presentación anteayer de “Los estancos de tabaco y aguardiente en Yucatán, 1765-1821”, libro de la historiadora Gabriela Sofía González Mireles, publicado por Casa Chata.
Con la autora estuvieron las investigadoras Laura Machuca Gallegos y Marcela González Calderón, del Ciesas Peninsular, en un conversatorio moderado por María Teresa Vázquez Baqueiro.
Durante su intervención, Gabriela González explicó que su investigación nació del interés de conocer las dinámicas económicas que antecedieron al auge del henequén en la Península.
Para ello, se enfocó en los estancos de tabaco y aguardiente como punto de entrada al análisis del control colonial sobre la producción, distribución y consumo de bienes de alto valor simbólico y comercial durante la época virreinal.
La historiadora también abordó la participación femenina en estas industrias, especialmente en la manufactura de cigarrillos. “Muchas mujeres trabajaban en los estancos por su habilidad manual para enrollar tabaco”, compartió.
Señaló que el cigarro, como se conoce hoy, es invención española que se expandió rápidamente en el México virreinal, incluyendo a mujeres de consumidoras.
Uno de los temas centrales del libro es el contrabando, que la autora describió no solo como una actividad ilícita, sino como parte estructural del sistema comercial. Los productores, limitados por el monopolio estatal, buscaban otras rutas de comercialización. “¿Por qué no vender a Veracruz o Cuba?”, planteó, al explicar que desde Yucatán se intentó replicar el modelo cubano de producción de aguardiente.
También se discutió el impacto de las reformas borbónicas y la militarización en América. Aunque centralistas, estas reformas delegaban responsabilidades a las regiones, fortaleciendo el sentimiento de autonomía y la organización local para el sostenimiento militar, lo que a su vez modificó dinámicas económicas y sociales.
Gabriela González resaltó que esta complejidad regional es clave para entender las respuestas diversas a las políticas imperiales. “Las órdenes venían desde una realidad lejana y al llegar a cada región se encontraban con contextos específicos y adaptaciones locales”, explicó.
Por su parte, Teresa Vázquez destacó como revelación el hallazgo de un juzgado anticorrupción fundado en Michoacán en 1761.
“Hoy seguimos hablando de fiscalías anticorrupción. Algo no hemos afinado como sociedad”, expresó.
Las académicas Laura Machuca y Marcela González elogiaron el trabajo de González Mireles, y destacaron su rigor investigativo, el valor de las fuentes y su aportación a la comprensión de la transición del sistema colonial al Estado-nación.
“El libro permite ver la dimensión humana de la historia económica”, afirmó Laura Machuca. “No solo analiza el poder desde arriba, sino también desde las historias de la gente común”.
En la misma presentación se comentó brevemente el libro “Los espectáculos de la hidra: contrabando y militarización del orden público en España (1784-1800)”, de Miguel Ángel Melón Jiménez, que señala cómo el contrabando fue, en algunos casos, tolerado por la policía, y en otros, duramente perseguido. A partir de esto, González Mireles reflexionó que en Yucatán la relación entre contrabando y autoridades también fue ambigua y multifacética.
“La historia económica no es solo números. Es una herramienta para entender el presente”, afirmó la autora, quien invitó a continuar explorando estos temas. “Este libro no es un cierre. Faltan muchos aspectos por investigar, como el estanco de la pólvora y su vínculo con la militarización. No todo fue henequén ni todo fue oficialidad. También hubo resistencia, rutas costeras, mujeres, comercio vivo y una constante lucha por subsistir”.
El libro puede adquirirse en la librería del Ciesas o en el sitio web www.librosciesas.com.— Sofía Vital Chablé
